Plaza Liberación

Flor de un día Con bombo y platillo se anunció la instalación de radares para infraccionar a los conductores que rebasan los límites de

Flor de un día

Con bombo y platillo se anunció la instalación de radares para infraccionar a los conductores que rebasan los límites de velocidad.
A los radares fijos, siguió una estrategia de instalar otros móviles y en distintas ubicaciones. Pero parece que con el paso del tiempo los radares ya no funcionan.
Los móviles ya no se instalan y los fijos ya no “flashean”. Por si lo anterior fuera poco, la Secretaría de Vialidad no informa cuántas multas se han impuesto.
Lo que nadie puede negar es que fue un proyecto con la marca de la casa: para el lucimiento de Diego Monraz y con jugosos montos. Por supuesto que las compras millonarias de estos equipos no dejó comisión para las autoridades, en México no pasa eso.

Orejas de burro

Ayer, el secretario de Economía, Bruno Ferrari, comparó a México con Suiza. Es increíble que hayan llegado a esos cargos con tan poco conocimiento y menos tacto. Ferrari es un ejemplo vivo de la decadencia de los gobiernos panistas.

Orejas de burro II

Otro que hizo gala de su tacto de elefante fue el gobernador Emilio González. Dijo que no hay nada que temer y que los hechos violentos, que se han incrementado de manera considerable, se deben a que “se están matando entre los delincuentes”.
A ver si convence a los ciudadanos de ir al Pabellón o a otros centros comerciales, donde empiezan a ser más frecuentes los tiroteos. Hay que ir con confianza, total, no pasa nada, y en caso de un tiroteo las balas esquivarán a los inocentes e impactarán en los delincuentes.
Si no hay nada que temer y solamente se matan entre sí ¿por qué el gobernador y los miembros de su gabinete han aumentado el número de automóviles blindados y guaruras?

Cero resultados

Lo cierto es que la autoridad cada vez se ve más diminuta ante la ola de violencia que sigue creciendo en Jalisco. Lo más grave es que los encargados de averiguar asesinatos no hacen nada. Como ejemplo tenemos el asesinato múltiple en el edificio de la FEG. Siguen sin dar con los responsables.

La hermana incómoda

Faviola Martínez, hermana del senador del PAN por Jalisco, José María Martínez Martínez, ha detonado una pugna en la que salpica el lodo para todos lados.
El que su hermano, según fuentes partidistas, haya cabildeado con los consejeros electorales la inclusión de Faviola en la lista de diputados locales plurinominales del PAN, argumentado la “cuota de género”, destapó la caja de pandora al interior del partido, ya de por sí destrozado en las urnas el primero de julio pasado.
Y Miguel Monraz Ibarra, presidente estatal del PAN, hasta hace unos meses afín al grupo del ex dirigente, Hernán Cortés Berumen, ha decidido salvar su propio pellejo, haciendo una limpia de todo aquello que le incomode.
Basta decir que el propio Monraz dio una estocada al diputado local panista, Héctor Álvarez Contreras, al decir que, si tiene pruebas de los traidores al partido, que las presente.
No sólo eso, ha revivido al ex diputado local blanquiazul, Gustavo Macías –destituido por órden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por desacato– y lo ha colocado en la secretaría general adjunta del PAN Jalisco.
Con ello, Monraz pretende acotar las facultades de Lizbeth Rojas, secretaria general del partido, afín al ex presidente estatal, Eduardo Rosales Castellanos.
Y de Chema Martínez ni se diga. Miguel Monraz destituyó hace unos días a Carlos Arias, de la dirección jurídica del PAN estatal. Arias es, a la vez, abogado de Faviola Martínez.
Jesús Estrada, director del registro estatal de miembros, fue otra de las cabezas que rodaron en el Comité Directivo Estatal, también por la cercanía que mantiene con el senador. Salió vivo Miguelito Monraz.

Consejeros estrambóticos

Ayer estuvo el senador Javier Corral en Guadalajara y no cabe duda que es uno de los panistas con mejor imagen y gran prestigio.
Le preguntaron sobre la diputación que Tomás Figueroa y los demás consejeros le concedieron graciosamente a la hermana de su colega, el senador José María Martínez.
Corral dijo que estaba en desacuerdo, que nunca había visto eso y que estará atento a la resolución de los tribunales. Calificó de estrambótico el criterio utilizado por los consejeros electorales que por cierto, todos son abogados. Habrá que ver si los tribunales terminan poniéndoles estrellita en la frente o se hacen merecedores a unas orejas de burro.

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La Jornada