Carlos Luna.-El público asiste a las novilladas con la idea de que podría ver el nacimiento de una figura del toreo y esto ha
Carlos Luna.-El público asiste a las novilladas con la idea de que podría ver el nacimiento de una figura del toreo y esto ha sido siempre y los villamelones han dado lugar a que de un novillero que para los buenos aficionados era considerado como un muchacho que debería dedicarse a cualquier actividad menos la de ser torero, el hecho de que lo impulsaran los que menos saben de toros, le permitió a ese mamarracho llegar a primera figura. Increíble pero cierto, ese “mamarracho” que era repudiado por los entendidos, principalmente los cronistas, fue ni más ni menos que el que sería conocido como “El Ave de las Tempestades”, el regiomontano Lorenzo Garza. Algo insólito que en otra ocasión publicaremos, pero que ahora nos sirve como base para no menospreciar a quien sueña con la gloria.
Esto lo mencionamos como preámbulo al anuncio que da a conocer quienes integran el cartel de la primera novillada en la Plaza Nuevo Progreso, como ocurrió cuando por primera vez se presentó un jovencito en la Plaza “El Centenario” de Tlaquepaque y que fue la primera ocasión en que Julián López “El Juli” pisó un ruedo mexicano. “El Juli” es en la actualidad junto con Enrique Ponce una de las primeras figuras de España,
El domingo se presentan aquí el español Tulio Salguero y los mexicanos Antonio Lomelín y Ricardo Frausto para lidiar un encierro de la ganadería de Caparica, que como aparecía en otras épocas, es nueva en esta plaza.
De Tulio Salguero no sabemos nada sobre su carrera taurina y ni siquiera en que ciudad de España nació, al igual que Ricardo Frausto, del que sólo se dijo que es de Aguascalientes.
Antonio Lomelín, quien podría ser el segundo espada, es originario de Acapulco, Guerrero, y para los jóvenes aficionados es nada menos que hijo del también Acapulqueño Antonio Lomelín, quien sin haber alcanzado la cúspide fue muy apreciado por quienes lo vieron alternar con los mandones de los años setenta, Manolo Martínez, Curro Rivera, Mariano Ramos y Eloy Cavazos.
Lomelín se distinguió por ser un torero muy valiente, y la mayor demostración de su valor fue cuando una tarde del año de 1973 un toro de Xajay le propinó una cornada en el vientre que le hizo expulsar los intestinos cuando toreaba en la Plaza México y el público presenció aterrorizado como el propio matador recogió de la arena del ruedo sus vísceras, todos tuvieron la impresión de que no iba a salvarse de las garras de la muerte, pero el médico de plaza doctor Campos Licastro le operó exitosamente.
El novillero que ha seguido los pasos de su padre, ya debutó en la México hace unos cuantos domingos, y cortó la primera oreja, por lo que es el que ahora despierta el mayor interés .
Con base en lo anterior, quienes acudan al coso podrán catalogar a los diestros y estar en condiciones de tener la certeza de que los anunciados tienen o no futuro, pues todo depende de que se arrimen de verdad y por qué no, que entre ellos surja la intención de no dejarse ganar la pelea, para que se les repita y el público tome partido por tal o cual.
Esperemos pues a ver qué pasa.