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Sospechosismo La especie de que la empresa López Castro y Compañía se creó con el propósito de firmar un jugoso contrato con el Congreso

Aristóteles Sandoval y Emilio González Márquez negocian los términos de la entrega-recepción de la gubernatura del estado. En la imagen, durante una asamblea de la Odepa. foto Arturo Campos Cedillo

Sospechosismo

La especie de que la empresa López Castro y Compañía se creó con el propósito de firmar un jugoso contrato con el Congreso local comienza a tomar fuerza cuando prácticamente nadie en el medio contable tiene referencias de este despacho.
Sus improvisadas oficinas, la falta de un historial que sirva de referente entre empresas o dependencias gubernamentales y sobre todo el silencio de la compañía ante los señalamientos de fraude de los diputados refuerzan las versiones de que se trata de una empresa “fachada”.

La cacalota por dos ojos de gato

En el intercambio de canicas que se da en el Congreso del Estado ya se habla de que el amago del PRI de iniciar acciones legales por el presunto fraude de López Castro y Compañía fue la moneda de cambio para que el PAN colocara en la mesa del tricolor la cartita que tenían bajo la manga: la auditoría al ex secretario general del Congreso, Carlos Corona.

Acuerdos

Solito el PRI se encargó de confirmar que su intención es que esta administración estatal logre elevar los costos del trasporte público, el agua y el predial para que el gobernador electo (si el tribunal no dice lo contrario) evite un desgaste de gobierno prematuro al entrar con la espada desenvainada.
El asunto es que para que esto suceda la actual administración pondrá sus condiciones, pues sabemos que en la política de este país nada es gratis. Así que hay más elementos para entender por qué las cuentas del Ejecutivo estatal están saliendo limpiecitas y por qué pasarán muy probablemente por el Congreso sin una sola observación.

Pónganse a chambear

Después de las críticas que desató la confirmación de que el “nuevo” PRI tendrá como sus coordinadores parlamentarios a Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón como los coordinadores en San Lázaro y la cámara de Senadores, Enrique Peña Nieto ya mejor salió a decirles que empiecen con la talacha. Y aunque el virtual ganador de la elección les puso sobre la mesa la agenda pública del tricolor, lo primero que les encargó fue el intenso cabildeo para que en su eventual rendición de protesta no haya sobresaltos, pero sobre todo, para que ésta pueda realizarse ante el pleno del Congreso de la Unión.

Llamadas a misa

Y mientras el presidente estatal del tricolor, Eduardo Almaguer Ramírez llama a que los alcaldes salientes del PRI entreguen buenas cuentas y no obstaculicen los procesos de entrega-recepción, en Ocotlán resulta que el alcalde interino (es decir, al que dejaron mientras el electo se iba a buscar otro hueso) está señalado de presuntas irregularidades por dos millones de pesos.

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La Jornada