Orozco Loreto, nuevo jefe de la oficina del ayuntamiento de GDL

Alejandro Velazco.- Ismael Orozco Loreto, quien encabezaba los trabajos de enlace de la actual administración con el equipo del alcalde electo Ramiro Hernández García,

Ismael Orozco Loreto ayudará a llevar “a buen término” la actual administración de Guadalajara, según el presidente interino, Francisco Ayón. foto Arturo Campos Cedillo

Alejandro Velazco.-

Ismael Orozco Loreto, quien encabezaba los trabajos de enlace de la actual administración con el equipo del alcalde electo Ramiro Hernández García, fue nombrado jefe de la Oficina de la Presidencia Municipal de Guadalajara, a dos meses de terminar la actual administración.
“Esta administración tenía esa área en cuestión acéfala, estaba de encargada del despacho la licenciada Anisse Musalem porque el maestro Ricardo Villanueva está integrado en los programas de entrega-recepción del gobierno estatal”, explicó Francisco Ayón, alcalde interino del municipio.
Aseguró que Orozco Loreto ya no está al frente de los trabajos de transición con Hernández García, y dijo que en esta labor estarán distintas personas como encargadas dependiendo de áreas en específico.
“Para el cierre de esta administración era importante contar con una presencia de fuerza, que nos pudiera ayudar a llevar a buen término esta presente administración”, resaltó Ayón López al referirse al nuevo jefe de la oficina de presidencial.
Ante la imposibilidad de que Villanueva volviera al frente de la oficina por los trabajos de entrega-recepción a nivel estatal, fue que se tomó esta decisión, indicó el presidente municipal.

Inauguran obra en Residencial de La Barranca

El presidente municipal interino de Guadalajara hizo entrega de las obras de recuperación del camellón del fraccionamiento Residencial de la Barranca, al nororiente de la ciudad, en donde ahora se cuenta con equipo para ejercicio de adultos y niños, así como con una cancha de fútbol.
En el lugar también se dispuso con Internet inalámbrico, esto, detalló el alcalde, para la recuperación integral del espacio, la convivencia familiar y vecinal, el ejercicio físico y una mejor imagen de la zona, lo que incrementa la seguridad.

La Jornada