Aníbal Vivar Galván.- El combo de seguridad social universal que propuso durante su campaña el virtual ganador de la elección presidencial, Enrique Peña Nieto, no

Los estudiosos de este tema han determinado que en el caso del IMSS, el organismo puede ser una gran opción de política de desarrollo social. Foto Notimex
Aníbal Vivar Galván.- El combo de seguridad social universal que propuso durante su campaña el virtual ganador de la elección presidencial, Enrique Peña Nieto, no garantiza una eficientización del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) debido a que esto no se encuentra entre los intereses de los distintos personajes que lo impulsaron como candidato, aseguró el académico de la Universidad Autónoma Metropolitana e investigador en temas de seguridad social, Gustavo Leal Fernández, quien indicó que existe la intención de dejar en bancarrota la seguridad social del país.
“En el corto plazo lo que se ve es que si Peña Nieto sigue la inercia de los intereses que lo empujaron nos va a tratar de imponer un esquema para seguir propalando esta visión completamente financiera de la seguridad social que pretende quebrarla”, dijo el académico y recordó que desde el sexenio presidido por Ernesto Zedillo se ha implementado una visión tecnocrática que busca dejar sin recursos financieros al sistema de seguridad social.
Agregó que los estudiosos de este tema han determinado que en el caso del IMSS el organismo puede ser una gran opción de política de desarrollo social siempre y cuando cuente con un presupuesto enfocado adecuadamente, el que precisó, no debe ser tan alto como el que actualmente tiene.
Leal Fernández también refirió que las reformas al sistema de seguridad social efectuadas en el país –la última realizada en el año 2007 por el economista Santiago Levi, quien propuso el seguro universal– sólo evidencian el distanciamiento que existe entre quienes realizan estos cambios y quienes se encuentran de manera diaria en el proceso de atención a los pacientes y demás servicios con los que cuentan estos institutos.
“Si alguien lee los informes anuales del IMSS y del ISSSTE verá que ese instituto virtual que viene en el papel no existe respecto a lo que ocurre en la puerta de una unidad de salud a donde se entra. Son dos países: el país de la realidad y el país de los tecnócratas”, afirmó el académico, quien estuvo de visita en Guadalajara como parte del foro organizado por el Movimiento de Resistencia Sindical de los Trabajadores del Seguro Social (Moresiss).
Por su parte, el presidente de la Asociación Iberoamericana de Juristas, Ángel Guillermo Ruiz, afirmó que el gobierno mexicano tiene sus baterías puestas en el Seguro Popular, lo cual resta importancia al sistema de seguridad social que desde hace tiempo no recibe los recursos económicos adecuados con los que cuenta el estado.
“El Seguro Popular de salud ni es seguro, ni es popular, ni es de salud. Es un asistencialismo social que tiene su génesis en antecedentes de Naciones Unidas, la OMS y la OIT, quienes trataron de extender la cobertura de la seguridad social de una manera singular sin consolidar este servicio, sino mediante este asistencialismo que no es exigible al Estado”, dijo y precisó que este logro tan presumido por el gobierno federal es en realidad un retroceso, pues al no ser jurídicamente una obligación, los gobernantes pueden cancelarlo sin que la población pueda reclamarlo, contrario a lo que ocurriría con la suspensión del seguro social cuya ley reafirma la obligatoriedad que tiene el Estado para otorgarlo.
“Tenemos que pedir innovación en la manera de entender este servicio por parte de los gobernantes, o sea, no abandonar los seguros sociales, porque en el país los seguros sociales están prácticamente en el olvido desde hace más de una década. No hay recursos para ellos más que los de los impuestos y las cuotas legales que el Estado y todos los mexicanos destinamos para ellos”, dijo ante los integrantes de Moresiss, a quienes les mencionó que es necesario apostar de manera importante a la mejora de ambos institutos.
Agregó que en el país existen fondos económicos suficientes para dotar de servicios de seguridad social a toda la población mexicana, inclusive quienes viven en el extranjero. Sin embargo, para que esto ocurra se necesita una priorización de los gastos que se realizan dentro de ambos organismos que permita el mejoramiento de las instalaciones, la capacitación de su personal y el refuerzo de las demás prestaciones que ofrecen, como las guarderías y el sistema de pensiones, los que muchas veces son desconocidos por muchas nuevas generaciones de afiliados a los sistemas de seguridad social.