Ricardo Solís.- Con sus funciones de hoy sábado y mañana domingo, a las 20:30 y 18 horas respectivamente, la puesta en escena Desván, producción de

El montaje aborda uno de los problemas sociales más graves de la actualidad en el mundo, la trata de personas. Foto La Jornada Jalisco
Ricardo Solís.- Con sus funciones de hoy sábado y mañana domingo, a las 20:30 y 18 horas respectivamente, la puesta en escena Desván, producción de Personata Cultura Escénica bajo la dirección de Teófilo Guerrero y original de la dramaturga argentina Patricia Suárez, concluirá su primera temporada de presentaciones en la Sala Higinio Ruvalcaba del Ex Convento del Carmen durante el mes de julio.
En el montaje, que aborda uno de los problemas sociales más graves de la actualidad en el mundo –la trata de personas–, las acciones se sitúan en la Argentina de los años 20, donde los dos personajes femeninos (Margot y Tabita) se esconden para espiar a un cliente que visita el prostíbulo donde trabajan; entretanto, revelan poco a poco su historia y las circunstancias que las llevaron a convertirse en víctimas, evocar el pasado y buscar la resignación.
De acuerdo con su director, respecto del sentido de importancia que tiene hacer teatro de estas características, afirma que es útil “para que no se olviden las cosas que están pasando” puesto que, aunque resulta terrible la situación de violencia derivada del narco (especialmente en nuestro país), “hay otras formas de violencia igual de desoladoras y desintegradoras o corruptoras del tejido social”.
En palabras de Guerrero, el origen del proyecto tuvo “varias fuentes”; la actriz María Gutiérrez descubrió el texto y solicitó los derechos de la obra; cuando el también dramaturgo recibe la invitación desconfió “un poco” al principio, pero “cuando lo leí a profundidad e hice el análisis, el texto es muy rico, porque rebasa la superficie del fenómeno y va a fondo en torno de lo que estas mujeres sueñan, piensan, desean, lo que le da una dimensión mucho más humana al asunto de la trata de blancas”.
En poco más de cinco meses de trabajo para sacar adelante la puesta en escena, refirió el director que “la experiencia ha sido buena porque las actrices han salido de su espacio de confort y se ha construido una vía para que ellas puedan narrar desde el cuerpo y desde la voz este texto. Y hablo de narrar, aunque se han tomado riesgos también con la cuestión visual. Así, reduciendo en parte la presencia escénica, se ha trabajado a partir de la voz, haciendo énfasis en la parte interpretativa. A eso estamos apostando”.
En Desván, de Patricia Suárez y bajo la dirección de Teófilo Guerrero, participan las actrices María Gutiérrez Margot y Gabriela Pescador. Asimismo, la escenografía e iluminación están a cargo de Tania Sánchez; el vestuario es obra de Rubí Pérez; como asistente de dirección está Elizabeth Solís; en la asistencia de producción, Elí Corcar; la dirección de comunicación y arte está a cargo de Radar Lab Audiovisual; las fotografías son de Marco Altamirano y en los aspectos técnicos colabora Ernesto Guerrero.
En estos términos, la obra llega a su fin de temporada en la Sala Higinio Ruvalcaba del Ex Convento del Carmen (Juárez 638, zona Centro), con las funciones de hoy sábado 28 a las 20:30 horas y mañana domingo 29 a las 18 horas. El precio del boleto es de 100 pesos, admisión general, y de 80 con descuento para estudiantes, maestros y personas de la tercera edad (con credencial vigente).