Plaza Liberación

Un gran humorista  El gobernador de Jalisco no deja de sorprender con sus dotes de humorista. Ayer dijo que con él se había acabado

El gobernador Emilio González Márquez. Foto Héctor Jesús Hernández

Un gran humorista 

El gobernador de Jalisco no deja de sorprender con sus dotes de humorista. Ayer dijo que con él se había acabado el Año de Hidalgo e invitó a los alcaldes salientes a no arrasar con los recursos de sus municipios. Al mismo tiempo se anunciaba que el Code tiene una deuda de 800 millones y que se están despidiendo entrenadores de esa dependencia estatal.

El Sexenio de Hidalgo

No, este no va a ser el Año de Hidalgo, ha sido el Sexenio de Hidalgo, porque las transferencias de partidas, los regalos y macrolimosnas estuvieron a la orden del día. Ni qué decir del saqueo a partidas como la de erogaciones imprevistas, que la usaron para todo menos para lo que era.

Don Gastón Gastalón 

Para prueba de que al gobernador no le alcanzó el presupuesto tenemos la contratación impulsiva de deuda pública. Si había narcobloqueos, deuda para equipo de seguridad; si llegó el huracán Jova, más deuda. Recursos no faltaron para telenovelas, conciertos masivos, proyectos de cúpulas empresariales, torneos de golf y una larga lista, muy larga, de gastos suntuosos.

El reino de las comisiones 

El punto culminante del Sexenio de Hidalgo fueron los Patoamericanos. Gasto a manos llenas, dinero a raudales, asignación directa de obras, proveedores fantasma o sin ninguna experiencia en la materia, jineteo de recursos a proveedores. Muchas quejas sobre el “diezmo” que se les pidió a los proveedores, que unos casos rebasaba por mucho el 10%.

La familia es primero

Y para que la familia no sufra, desde el primer día del sexenio se acomodó a la familia gubernamental en puestos bien remunerados, como en el SIAPA, o se les otorgaron contratos de limpieza o seguridad, como en el Tren Eléctrico. De manera que no, no fue el Año de Hidalgo, han sido seis años hidalguescos de época. ¡Salud!

Tirar el dinero

El gobernador jalisciense también se aventó otra buenísima, dijo que hacer otro estudio para el Tren Eléctrico es tirar el dinero a la basura.
Vaya que él sí es docto en la materia esa de tirar el dinero. Lo que no sabemos es si la molestia radica en que sean otros los que tiren el dinero y le dejen esas bolsas para que sea él quien lo tire a la basura.

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La Jornada