‘Resucitando una estrella’, un espectáculo que cuestiona a la televisión desde dentro

Verónica de Santos.- Que un programa de televisión infantil tenga una versión teatral para capitalizar su popularidad no es ninguna novedad, pero que el programa

Personajes del programa de TV chilena 31 minutos. Foto Cortesía.

Verónica de Santos.- Que un programa de televisión infantil tenga una versión teatral para capitalizar su popularidad no es ninguna novedad, pero que el programa en cuestión aproveche el formato y las formas de la pantalla chica para decirles en el idioma que entienden que ver la televisión es aburrido y todavía luego insista desde el escenario, es por partida doble inusitado.

Resucitando una estrella hace justamente eso como parte del universo de 31 minutos, la serie chilena que parodia al noticiero más popular de su país con muñecos de lo más sencillos pero mucho ingenio, sarcasmo y humor.
Para la versión teatral, Tulio Triviño es el presentador de un programa de talentos que busca al mejor artista pasado de moda para que esté de moda otra vez: el pretexto perfecto para pasar las divertidas canciones de su Ranking top top top, ya tan populares que incluso han inspirado un disco tributo con covers de Francisca Valenzuela, Siddartha y Natalia Lafourcade.
Así, aunque sean a plena luz del mediodía, las funciones se parecen mucho a un concierto en el que el público (mucho más adulto que infantil) lleva el ritmo con aplausos, corea las letras, grita, se emociona y casi no se contiene en las butacas. Desde “Bailan sin cesar” hasta “Mi muñeca me habló” y “Diente blanco, no te vayas”, la obra le da lo que quiere a los seguidores del programa, y a los que no han visto un capítulo completo pero se han reído a morir con los videoclips de estas canciones, o con los reportajes callejeros de Mico el micófono, a quien también le hallaron un modo de aparecer.
Con un gran televisor de cartón como marco del show, el espacio escénico se convierte en el hábitat natural de estos muñecos, aunque enriquecido con otros dos planos de acción: un espacio de fingido “tras bambalinas” a la vista, y una pantalla en la que se repite lo que pasa en escena como si fuera la transmisión del programa, se proyectan videos psicodélicos como fondo secundario de las canciones o parpadea el anuncio de “Aplausos” que convierte a los espectadores en audiencia de un plató de televisión.
Luego de una exitosa temporada de un año entero en la Ciudad de México, Resucitando una estrella comienza su aventura por el resto de nuestro país en un proyecto que busca construirse a base de talento local en cada sitio para animar las marionetas, aunque el sonido sea todo grabado para conservar las voces originales de los personajes. En Guadalajara, Ionathan Ruiz, Alondra García, Daniela Casillas, Caludia Santana, Lluwitari Larios, Pablo Larios y Viridiana Larios hacen un trabajo en perfecta sincronía y muy apegado a los movimientos y estilo de los originales en la serie.
Resucitando a una estrella sigue de temporada en el Teatro Experimental todos los sábados y domingos hasta el 29 de julio, con dos funciones por día: a las 11 y a las 13 horas. Los boletos tienen un costo de 120 pesos general o 100 pesos con descuento para estudiantes, profesores, tercera edad, universitarios y miembros de Al Teatro en Bici y la Escuela del Espectador. Además, hay una promoción familiar de cinco pases por 400 pesos.

La Jornada