Guadalajara, la primera escala Enrique Alfaro dibujó ayer claramente sus intenciones y proyecto político a corto, mediano y largo plazo: primero lo primero, consolidar
Guadalajara, la primera escala
Enrique Alfaro dibujó ayer claramente sus intenciones y proyecto político a corto, mediano y largo plazo: primero lo primero, consolidar su agrupación política Alianza Ciudadana; segundo, tenerla a tope para los comicios de 2015 y buscar la alcaldía de Guadalajara, y desde ahí enfilarse nuevamente a la candidatura al gobierno estatal en 2018.
No hay de otra y no se necesita ser un mago para adivinar que en ese camino se le verá en los próximos años.
La diputación federal, descartada
Otra opción que tendría sería una diputación federal en las mismas intermedias de 2015, pero esta posibilidad habrá que descartarla desde ahora. Alfaro sabe que, hoy por hoy, si no es pasando por la alcaldía tapatía está más que pelón alcanzar su sueño de despachar en Casa Jalisco.
Una ventaja que tiene, además, es que su situación económica la tiene más que resuelta, por lo que a diferencia de otros políticos, el ex alcalde de Tlajomulco no tiene tantas ansias de un hueso legislativo.
No por nada desairó al propio Aristóteles Sandoval cuando en febrero pasado el priísta le ofreció una candidatura al Senado de la República.
La petición que se sabe le hizo entonces Alfaro al hoy gobernador electo de asegurarle otras posiciones para sus principales colaboradores queda para el anecdotario del pasado proceso electoral, pues lo único que queda claro es que Alfaro tiene un solo objetivo en mente: el Ejecutivo del estado de Jalisco.
Cualquier otra posición de poder está fuera de su radar.
Y que no se hagan bolas…
Ayer lo dijo el ex candidato: si en cuatro meses llegó a donde llegó (el segundo lugar), qué no podrá hacer en tres años…
Bueno, pues ahí está claramente el objetivo: va por la alcaldía de Guadalajara dentro de tres años y ahí no hay vuelta de hoja. ¡Y que nadie se haga bolas! Ni tampoco se ilusionen con el recurso de inconformidad que presentó para impugnar el triunfo de Aristóteles.
No habrá de queso; Alfaro, buen estratega, astuto y pragmático juega con sus tiempos: y hoy son los tiempos de impugnar. Ni modo que no, pues de esas aguas siempre habrá algo que pescar…
plazajornada@gmail.com