No clasifico mis lecturas por el género del autor, me interesan las historias: Alarcón

Verónica de Santos.- Ya se ha dicho muchas veces que la conversación es un arte, pero también puede constituir materia de trabajo y hasta un

Portada del libro Veintiuno. Charla con 20 escritores. Foto Cortesía.

Verónica de Santos.- Ya se ha dicho muchas veces que la conversación es un arte, pero también puede constituir materia de trabajo y hasta un género textual. En periodismo, además, es semilla de noticia y un ejercicio de reflexión en el que entrevistado y entrevistador se dicen y se miran, preguntas de por medio como el cristal.

En Veintiuno. Charlas con 20 escritores, Óscar Alarcón (Puebla, 1979) es consciente de lo anterior y por eso se incluye entre los protagonistas del libro; no hay error numérico. Se trata de una recopilación que editan la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y el sello independiente Nitro Press, en la que presenta su trabajo periodístico para el ya extinto suplemento Una Theta y que ahora continúa de otra manera en un sitio web (http://neotraba.com), y en un programa de radio por Internet (los jueves a las 17 en http://pueblaprioridad.com).
Con entrevistas a escritores mexicanos actuales como Juan Villoro, Luigi Amara, Xavier Velasco, Leonardo da Jandra y Eduardo Huchín Sosa, y con un par de consagrados de la vieja guardia como el recientemente fallecido Carlos Fuentes y Fernando del Paso, Alarcón cruzó al otro lado del espejo para hablar sobre esta publicación.
–¿Por qué entrevistar a escritores, y específicamente a estos escritores?
–Porque yo mismo escribo. De hecho, este no es mi primer libro, ya he publicado una colección de cuentos que se llama Polimastía. Elegí a estos escritores porque tengo mucha afinidad literaria con su obra; a todos ellos los he leído y de alguna manera me ha marcado para mi propia experiencia como escritor. Además si bien no a todos los puedo considerar mis amigos, muchos de ellos lo son.
–Con el nombre del suplemento y su particularidad de ilustrarlo con fotografías de mujeres desnudas, me llama aún más la atención el hecho de que no hay en el libro ni una sola mujer entrevistada, ¿por qué?
–Cuando envié el borrador ya tenía hecha una entrevista con Magaly Tercero, por ejemplo, y tenía previsto entrevistar a dos escritoras poblanas: Betty Meyer y Beatriz Escalante, la esposa de Óscar de la Borbolla. Pero aun así no cubría la cuota de mujeres para el libro, así que me pareció que su inclusión se vería un poco forzada. Ahora en lo que estoy trabajando es en hacer un segundo tomo de entrevistas, esta vez a mujeres escritoras, el cual espero aparezca el año próximo.
–Si elegiste a los escritores de Veintiuno porque te han influenciado, entonces ¿es de suponer que no lees literatura escrita por mujeres, o que sencillamente ésta no te ha parecido tan relevante? Y por otro lado, si consideras forzado incluir tan pocas mujeres en tu libro porque parecería una cuota ¿no resulta aún más forzado hacer un tomo aparte únicamente para ellas?
–Sí leo literatura de mujeres. No clasifico mis lecturas de acuerdo al género de su autor, lo que me interesa son las historias no importando que sean de René Avilez Fabila, de La China Mendoza, de Guillermo Rubio o de Rosa Beltrán. No es un aspecto misógino, si es que hay esta referencia. No eres la primera en señalarlo: otras personas ya me lo han preguntado, como Víctor Baca, un poeta de Puebla que me entrevistó hace poco y me dijo que me iba a felicitar pero siempre no, justamente porque él había pensado que la omisión era por misoginia, y no. No creo en esa división de géneros.
–Y sin embargo esa es tu propuesta con un tomo exclusivo para escritores y luego otro para escritoras.
–Eso es un aspecto que está dando resultado en la cuestión editorial. Por ejemplo, Mauricio Bares, el editor de Nitro Press ha publicado las antologías Lados B, en las que agrupa a escritores en una antología y a escritoras en otra. No creo que por su género sean mejores unos que otros… me parece que le estoy dando su justa dimensión para que tengan un número especial. En todo caso igualmente se me hubiera podido cuestionar que sólo apareciera una mujer o tres.
–Hablando de géneros, el de la entrevista tiene varias formas pero veo que en el libro usas sólo el formato de pregunta y respuesta ¿por qué esta elección?
–A partir de este libro me han empezado a decir periodista, y yo me lo creo porque ya incluso así está la descripción en mi Twitter: “narrador y periodista”. Pero la verdad es que yo no soy periodista, yo estudié Letras. Sobre por qué escogí ese formato, pues sencillamente porque es el único que me sé. Tengo por ahí un manual de periodismo y le he echado un ojo más que nada a la parte editorial, pero no conozco otras formas de redacción para una entrevista. De hecho, voy a hacer ese otro libro de entrevistas a mujeres y quizás nunca vuelva a hacer nada más de periodismo. En todo caso soy narrador: en realidad salió este libro porque no pudo salir antes mi novela.

La Jornada