Denuncia presidente italiano campaña de sospechas respecto a presuntas negociaciones del estado con la mafia

Roma. El presidente italiano, Giorgio Napolitano, denunció hoy “una campaña de sospechas, con reconstrucciones arbitarias y tendenciosas” por parte de la prensa sobre una

Roma. El presidente italiano, Giorgio Napolitano, denunció hoy “una campaña de sospechas, con reconstrucciones arbitarias y tendenciosas” por parte de la prensa sobre una presunta negociación entre la mafia y el Estado en los años de 1990.

Tras participar en la ciudad de L’Aquila en el acto por el 238 aniversario de la Guardia de Finanzas, un cuerpo de policía, Napolitano criticó la publicación por algunos periódicos de documentos y “escuchas” telefónicas realizadas durante las indagaciones a la Cosa Nostra y la mafia siciliana.

En particular los diarios publicaron un carta de Napolitano al fiscal general del Tribunal Supremo en relación al caso.

Dijeron que el mandatario habría sido presionado por el senador Nicola Mancino, que a inicios de los 90 era ministro del Interior y ahora está bajo sospecha de haber negociado con Cosa Nostra para poner fin a los atentados terroristas.

“Las páginas de los periódicos se han llenado con conversaciones telefónicas interceptadas en relación a las indagaciones judiciales sobre las sanguinarias matanzas de la mafia de los años 1991-1993″, señaló Napolitano.

Sobre su mediación en la cuestión “la prensa ha dado interpretaciones arbitrarias y tendenciosas e incluso versiones manipuladas”, dijo el mandatario.

Subrayó que en su calidad de jefe de Estado lo único que le interesa es establecer la verdad sobre lo ocurrido en aquellos años.

Pero el líder del opositor partido Italia de los Valores, Antonio Di Pietro, que ha pedido crear un comisión especial que indague sobre las presuntas negociaciones entre las instituciones y la criminalidad organizada, negó que exista “una campaña de sospechas e insinuaciones” y aclaró que lo que se busca es “determinar la verdad en nombre de las víctimas”.

La presunta tratativa entre el Estado italiano y Cosa Nostra habría comenzado luego de una serie de atentados en los que murieron los principales jueces antimafia, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino y que se extendió a Roma, Milán y Florencia.

Según diversas versiones, en la negociación Cosa Nostra habría ofrecido poner fin a los atentados a cambio de una atenuación de las medidas restrictivas contra sus principales “capos” en prisión.

Las investigaciones judiciales han sido reabiertas y una de las hipótesis es que la tratativa inició tras el homicidio de Falcone, su esposa y sus guardaespaldas en un cruento atentado en Sicilia el 23 de mayo de 1992.

Según una versión, el 19 de julio del mismo año Cosa Nostra asesinó a Borsellino y a sus cuatro guardespaldas, en otro atentado explosivo en Sicilia, porque se oponía firmemente a negociar con la mafia.

La Jornada