Duelo de aferrados En el PAN hay un encontronazo entre los que siguen con la intención de bajar a Guzmán y los que dicen
Duelo de aferrados
En el PAN hay un encontronazo entre los que siguen con la intención de bajar a Guzmán y los que dicen que eso no ocurrirá pase lo que pase.
La apuesta de los panistas que quieren que Guzmán decline es que esta semana aparezca con un dígito en las preferencias electorales. El asunto es que ya con tantas encuestas y tan distintas de otras no habrá parámetro fiable, pues sin duda también al interior de Acción Nacional cada cual trae sus propios números.
Al borde de un ataque de nervios
El asunto del Consejo de Familia ha provocado que varios funcionarios, y hasta algunos candidatos, estén al borde de un ataque de nervios.
La evidencia videograbada de las maniobras del personal de esa instancia ha dejado al descubierto la corrupción que muchos afirman inició en el gobierno de Alberto Cárdenas Jiménez.
Lo que se hace en el Consejo de Familia no es muy distinto de lo que se llama tráfico de niños. Por esa razón, la diputada Mariana Fernández Ramírez (la prima de Alfaro y vocera de Aristóteles) propondrá a sus compañeros el cese inmediato de Claudia Corona Marseille, quien es la cuestionada titular de dicho consejo.
La diputada Fernández se quedó corta, pues ya metida al tema, como funcionaria pública está obligada a poner una denuncia que rebase las instancias locales, donde ya se ha visto que hay muy poca disposición a entrarle a este tema.
Más nervios
Otros que están que se comen las uñas son los asesores de los candidatos y de no pocos políticos. La mayoría se quedará sin trabajo, otro tanto permanecerá, pero con la confianza de sus jefes muy mermada por el desacierto de sus interpretaciones.
Estamos a días de que muy pocos puedan rendir buenas cuentas por las lecturas que hicieron. Ni siquiera en un mismo bando todos quedarán bien. Así que una centena de asesores se juegan el pellejo este 1 de julio.
Háganle como quieran
Bien podrán sumarse en su contra todos los actores políticos, asociaciones, partidos políticos y ciudadanos pero Víctor Hugo Bernal seguirá en su postura salinista: ni los ve ni los oye.
Sabemos que sería difícil para él soltarse de donde se ha alimentado sin mucho esfuerzo, pues es de hacer notar que por lo que más se ha destacado el consejero electoral durante su paso por el IEPC es por sus escándalos, no por sus éxitos.
Pese a ello, el consejero Bernal, que aparece más en eventos sociales que en actividades académicas no sólo dice que no se va, sino que hasta se ufana de que no lo podrán mover.
Dicen que este consejero, ante cualquier eventualidad, ya está buscando asesoría profesional con abogados para prevenirse con los recursos legales que sean necesarios para que no lo muevan de ese privilegiado lugar donde gana una pequeña fortuna.
Total, si se ganan 140 mil pesos al mes, ¡qué importa que hasta en el mismo IEPC le hagan el feo cada vez de una manera más evidente!
Lo de Bernal vino a poner de nuevo en los reflectores al IEPC, y esta vez no por las urnas electrónicas, los jugosos sueldos o lo tibio de sus resoluciones ante el lodazal de las campañas; hechas públicas las filias y las fobias de Bernal queda de nuevo a debate la supuesta conformación ciudadana del IEPC, donde todos los consejeros le deben el puesto a un partido, o más especialmente a un grupo político, que por lo visto también comienzan a tejerse más allá de los partidos.
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