Guadalupe Espinoza Sauceda.- La situación por la que atraviesa el país, con una crisis económica que parece no tener fin, la inseguridad que campea
Guadalupe Espinoza Sauceda.- La situación por la que atraviesa el país, con una crisis económica que parece no tener fin, la inseguridad que campea por todo el territorio nacional, las más de 60 mil muertes en esta guerra desatada por Calderón en su lucha contra el narco, y si le agregamos los factores climatológicos como la sequía, heladas y los problemas por el agua que tiene el centro y norte de México, por mencionar sólo algunas causas creo que nos obligan a voltear a ver y votar por un candidato de la izquierda, en Andrés Manuel López Obrador. Ya sabemos lo que hizo el PRI por más de 70 años y lo que ha hecho el PAN en estos casi 12 años que tiene en el poder. Y sabemos también que de ganar las próximas elecciones presidenciales continuarán con las mismas políticas económicas, las neoliberales, que han depauperado y dejado en la miseria a la mayoría del pueblo mexicano, sobre todo a la clase trabajadora.
Si bien es cierto que algunos a López Obrador no lo ven como la mejor opción, creo que aquí y ahora hay un problema y hay que resolverlo y sinceramente no creo que no votar sea la mejor opción. Se me hace suicida y una decisión muy mala desperdiciar el voto. Sólo porque digan que López Obrador no es revolucionario o socialista, pero en el aquí y ahora es lo que tenemos de izquierda y es el que más se acerca y defiende nuestros derechos. A lo mejor me dirán que soy muy pragmático, y mi respuesta es sí, soy pragmático. Porque vivo en esta realidad, en este país, en estas circunstancias. No vivo en la luna –sin afán burlesco o peyorativo–. Y también porque insisto, el problema está aquí y ahora. Y este es el escenario que tenemos. Porque espacios que cedemos o dejemos los ocupa el enemigo. Todos somos pragmáticos y de lo que peca este país es de pragmatismo. Pues seamos pragmáticos y miremos bien, abramos bien los ojos en lo que más nos conviene. Veamos que no es conveniente desperdiciar nuestro voto y hacerlo valer.
Es insensato e irrazonable no votar, anular, abstenerse o cualquiera de las formas que tenemos de inutilizar nuestro voto. El voto es una de las pocas herramientas con que contamos como ciudadanos para influir en la vida pública y en los destinos de nuestra nación. Con todo y lo cuestionado que esté. No olvidemos que fue uno de los lemas de la Revolución Mexicana de 1917 “Sufragio Efectivo. No reelección”. Por ese principio y por otras demandas dieron la vida muchos mexicanos y mexicanas que nos antecedieron. Además a AMLO no le daríamos un cheque en blanco, estaríamos ahí para gobernar con él y exigirle que se respete nuestra voluntad, la del pueblo que lo eligió.
En términos prácticos no podemos vivir en el idealismo. El idealismo que nos sirva como meta, como horizonte, como derrotero, a donde llegar, pero debemos saber actuar en la vida real, en la praxis. En lo personal soy de pensamiento revolucionario, pero en términos prácticos soy evolucionista. Lo explico. La sociedad mexicana en estos momentos no está preparada para una sociedad revolucionaria, socialista, comunista. La derecha ha penetrado en las conciencias de la gente muy fuerte, está anidada la resistencia ahí al cambio. Y querer cambiar nosotros eso en este momento no lo vamos a lograr y nos vamos a sentir frustrados, por eso tenemos que hacer un trabajo más paulatino, más despacio para transformar las conciencias. Luego entonces avancemos despacio. López Obrador nos daría esa oportunidad de iniciar el cambio. Si bien, a lo mejor no cambia el modelo neoliberal, conformémonos con que lo detenga. Que eso ya es ganancia. Lo otro, PRI, PAN, Panal, Partido Verde son más de lo mismo. Con ellos no habrá cambio.
Por eso creo que nuestro voto debe ser por Andrés Manuel López Obrador. En el aquí y ahora no tenemos otra alternativa. Hacer lo contrario es hacerle el juego a la derecha, es decir, al PRI y al PAN, al Verde y al Panal. De nosotros depende que la derecha no triunfe en nuestro país.