La ciencia crecerá a pesar y en contra de la economía y la política: Ruy Pérez Tamayo

Ricardo Solís.- El célebre médico e historiador mexicano Ruy Pérez Tamayo ofreció, en el marco de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, una conferencia en

Ruy PŽérez Tamayo durante su conferencia en el marco de la Cátedra Julio Cortázar en el Paraninfo de la UdeG. Foto Arturo Campos Cedillo.

Ricardo Solís.- El célebre médico e historiador mexicano Ruy Pérez Tamayo ofreció, en el marco de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, una conferencia en la que se refirió al pasado reciente y probable futuro de la investigación científica en el país; un evento que, celebrado ayer lunes en el Paraninfo Enrique Díaz de León de la Universidad de Guadalajara (UdeG), fue antecedido por un breve homenaje a la memoria de uno de los fundadores de la cátedra, el escritor Carlos Fuertes, quien falleció recientemente.

En este sentido, fue la directora de la Cátedra Cortázar, Dulce María Zúñiga, quien después de solicitar a los asistentes un minuto de silencio para el autor de La región más transparente, refirió que el organismo académico que preside se ha convertido con los años en un “acervo de conocimiento invaluable”.
Sobre Fuentes, que impartió cuatro conferencias en el seno de la cátedra, Zúñiga dijo que fue un intelectual “siempre atento a los acontecimientos públicos y culturales” del país pues “nada de lo mexicano le era ajeno”, lo que lo convirtió en una “conciencia crítica y comprometida”; asimismo, se pronunció a favor de “conservar este espacio”, esto es, la cátedra que alberga la UdeG.
Después de esto, se proyectó un video en el que se apreció a Fuentes, en 1994, durante la inauguración de la cátedra, haciendo un retrato de Julio Cortázar. Luego de eso, el rector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la UdeG, Héctor Raúl Pérez Gómez, hizo la presentación de “uno de los máximos exponentes de la ciencia en México en la era moderna”, el doctor Pérez Tamayo.
Acto seguido, antes de comenzar su intervención, Ruy Pérez Tamayo evocó cómo, desde muy joven, conoció al autor de La muerte de Artemio Cruz, a quien lo unió una larga amistad. Por lo que toca a la conferencia, titulada La ciencia en México: hoy y mañana, en ella prefiguró el estado de la ciencia en México a fines del pasado siglo y, también, su futuro, planteado desde tres “escenarios” posibles.
Con 69 años de experiencia “trabajando en ciencia”, el científico y divulgador ganó el aplauso del público al calificarse a sí mismo como “estudiante” y un amante de la historia en esta disciplina (dentro de la cual ha publicado –como autor o compilador– algunos de los libros canónicos al respecto).
En resumen, Pérez Tamayo expresó su confianza en que el desarrollo de la ciencia y la tecnología en México pueda seguir sobreviviendo pese a la falta de apoyo por parte del gobierno y a la crisis económica que “seguramente” continuará en el país, puesto que la verdadera “fuerza” que lo ha impulsado proviene “de una sociedad civil cada vez más interesada”; en este sentido, enfatizó, justo porque la situación (política y económica) parece se mantendrá sin cambios, “la ciencia crecerá a pesar y en contra” de esos elementos negativos.
Esta esperanza en una “mayor movilidad social” de los sectores “ilustrados” del país se basa, de acuerdo con el investigador y miembro de la Academia Mexicana de la Ciencia, en que el desarrollo científico en el país no se ha dado por iniciativas de gobiernos ni por factores de tipo económico; además, este criterio “se basa en la historia” que, desde el siglo pasado, prueba que la comunidad científica ha puesto en sus manos “su propio destino”.
En los últimos años, sostuvo, no ha habido un avance sustancial en materia de inversión en ciencia y tecnología debido a las constantes crisis económicas y la falta de políticas de apoyo al sector; esto, no sólo porque los gobiernos privilegien un discurso de lo que es “prioritario y urgente” atender, sino debido a que esta situación está lejos de revertirse si se piensa que en este país “ninguno de los poderes sabe comportarse democráticamente” y “nadie parece saber a dónde vamos”.
De esta forma, en una revisión de las políticas gubernamentales desde inicios del siglo XX hasta la primera década del siglo actual, Pérez Tamayo hizo énfasis en el desarrollo creciente de una “comunidad científica en el país” y, aunque los criterios que se utilizan para definirla y determinar su tamaño (que no es “nunca el deseable”) no nos colocan, como país, en buenos niveles ante el concierto de naciones, su capacidad para “sobrevivir” ha sido notable en un entorno donde no se reciben recursos suficientes, las condiciones de trabajo empeoran, los empleos no son suficientes y se hallan mal remunerados, además de que su disciplina se administra desde lo político por gente que desconoce la ciencia.
“Fuimos nosotros mismos”, dijo Pérez Tamayo, quienes “supimos promover y prestigiar la idea de que la ciencia y la tecnología pueden ser factor para el desarrollo, incluso económico, del país”.
Dos generaciones, en opinión del médico, bastaron para consolidar a grupos de investigación, laboratorios y centros de estudios en el país; por ello, no descarta que este camino sea el que se prefigure a futuro y, sin abandonar su optimismo, señaló que “será difícil” pero aunque el desarrollo de la ciencia en México se perfile como lejano, “no es imposible”.
El doctor Ruy Pérez Tamayo, como parte de su participación en la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, dictará el curso Las transformaciones de la medicina, en el auditorio de fisiopatología edificio Q, tercer piso, del CUCS, de 11 a 12:30 horas, de martes a viernes durante esta semana.

La Jornada