Buenos Aires. Juan Martín Fresneda, hijo de desaparecidos durante la dictadura argentina (1976-83), fue designado secretario de Derechos Humanos por la presidenta Cristina Kirchner,
Buenos Aires. Juan Martín Fresneda, hijo de desaparecidos durante la dictadura argentina (1976-83), fue designado secretario de Derechos Humanos por la presidenta Cristina Kirchner, informó este martes el Boletín Oificial.
“Fue designado Secretario de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia Juan Martín Fresneda”, en reemplazo de Eduardo Luis Duhalde, quien falleció el 3 de abril pasado, indicó la comunicación.
Fresneda, un abogado de 36 años, se desempeñaba como titular de la Anses (prestadora social de jubilados) de la provincia de Córdoba (centro), y es uno de los fundadores de la organización humanitaria HIJOS del distrito, integrada por hijos de desaparecidos durante el régimen militar.
“Este es un lugar ligado a mi pasado pero sobre todo a mi futuro, que es de compromiso con la democracia y con este proyecto”, señaló el nuevo funcionario en su cuenta de Twitter, @MartinFresneda.
Sus padres, Tomás Fresneda y María Argañaraz, fueron secuestrados en julio de 1977 en la ciudad de Mar del Plata (400 km al sur de Buenos Aires) y, al momento del rapto, ella estaba embarazada de cinco meses.
El ahora funcionario presenció junto a su hermano el secuestro de sus padres, por lo que se criaron con sus abuelos y tíos, en tanto se desconoce el paradero del hermano de ambos.
La organización humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo ha identificado a 105 hijos de desaparecidos robados tras el secuestro de sus padres, sobre alrededor de medio millar que se estima fueron raptados en aquella etapa.
Fresneda asumirá el cargo la tarde del martes durante una ceremonia en la Casa Rosada (gobierno) encabezada por la presidenta Kirchner.
Se trata de una función clave para el gobierno argentino que impulsa muchas de las decenas de causas judiciales en marcha por delitos de lesa humanidad.
El nuevo funcionario fue abogado de las querellas en varios procesos que se realizaron en Córdoba (700 km al norte de Buenos Aires), uno de los distritos más castigados por las violaciones a los derechos humanos en el régimen castrense.
Unos 30 mil opositores fueron desaparecidos en Argentina durante la dictadura, según organizaciones defensoras de los derechos humanos.