Que el próximo presidente haga algo más contra la violencia: Los Tigres del Norte
Verónica de Santos.- El sábado se presentaron en el marco de LéaLA Los Tigres del Norte, en coincidencia con una serie de presentaciones de libros

Concierto de Los Tigres de Norte en Los Ángeles, California, el sábado. Foto LéaLA / César Alvarez.
Verónica de Santos.- El sábado se presentaron en el marco de LéaLA Los Tigres del Norte, en coincidencia con una serie de presentaciones de libros en torno al tema del narcotráfico como El México narco de Rafael Rodríguez, Cantar a los narco de Juan Carlos Ramírez Pimienta, La frontera del narco de Sanjuana Martínez y El narco en México de Ricardo Ravelo Galó, los primeros tres de editorial Planeta y el último de Random House. Además, la actriz Kate del Castillo fue invitada especial del espectáculo, debido a su papel en La reina del sur, una telenovela sobre lo mismo.
En rueda de prensa, los hermanos Hernández (Hernán, Eduardo, Luis) y Óscar Lara expresaron su gusto por la identificación de los migrantes mexicanos con ellos, que cruzaron la línea en 1968, pero que no se han desentendido de la situación social de México, respecto a cuyo actual estado de violencia e inseguridad expresó Luis que mantiene la esperanza de que el próximo presidente hará un mejor trabajo:
“Cada uno tiene una opinion diferente, pero tenemos la misma idea de que hablando de guerras como la de Irak y Afganistán y todos los otros países de esa zona donde se mata mucha gente, es algo terrible. Hemos cantado sobre eso, Perdona mi canto es una canción que habla de eso. Pero sobre todo en México que dicen que hay más muertos ya que en Irak, creemos que el país aguanta mucho y tiene mucha fe, pero el próximo presidente esperamos que haga algo diferente sobre eso. Y lo más importante es lo que haga que nos traiga paz y podamos andar tranquilos y con seguridad. Que sepamos que nuestras familias están a salvo donde quiera que van”, dijo Luis Hernández, que toca el bajo sexto y da voz al controvertido repertorio de esta agrupación de música norteña.
En la plaza llena de anuncios y pantallas luminosas que une el Nokia con el Staples Center y una miríada de bares y restaurantes, se mezclaba la multitud de aficionados de los Lakers con los pocos que iban a oír el acordéon, el bajo sexto, saxofón, batería, guitarra y las voces de Los Tigres del Norte.
Los boletos para este concierto cuyo precio iba de 85 a 370 dólares originalmente, se regalaban a quien los quisiera en las últimas horas previas a la presentación, pese a lo cual lució medio vacía en un recinto demasiado grande, con aforo de siete mil asientos.