Los candidatos del PAN y PRI nos copian, pero mal: AMLO

Roberto Garduño / La Jornada Jojutla, Mor. Mayo 12.- En el centro de la selva cañera, la campaña de Andrés Manuel López Obrador, candidato del

Roberto Garduño / La Jornada

Jojutla, Mor. Mayo 12.- En el centro de la selva cañera, la campaña de Andrés Manuel López Obrador, candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y de la izquierda partidista, cobró un cariz distinto: interactuó con miles de morelenses que se concentraron en la plaza del pueblo.

“El que les habla, así como ustedes, representamos el cambio verdadero. Y les pido que me ayuden a convencer y preguntarle a sus conocidos y familiares, ¿quieren más de lo mismo?”

Y la respuesta fue unánime: “¡Nooooooo!” Y les devolvió otra pregunta: “¿Quieren más corrupción, más desempleo, más violencia?”, y le replicaron con más fuerza: “¡Noooooo!”

Su visita a la zona sur de Morelos estuvo acompañada de Graco Ramírez, candidato a gobernador y a quien los votantes no le auguran posibilidad de triunfo y abuchearon con dureza. “Es un hombre que no es cercano al pueblo, es más bien un exquisito“, reprochó la señora Matilde Gurrión. Aun así, el candidato impulsado por la corriente Nueva Izquierda (los chuchos), prometió que en caso de ganar impulsará la política social que tanto éxito ha ganado desde la administración de López Obrador.

Precisamente, el candidato presidencial, impulsado por el ambiente que más conoce, el del contacto con la población, ironizó con las propuestas de Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota: “Nos copian y nos copian mal, no tienen mucho cacumen”.

En esta región, asolada por las mafias delictivas que reclutan a niños y jóvenes para secuestrar, asesinar e infundir terror entre la población, el candidato expuso convencido: “No nacemos con vocación delictiva, lo que no hay es educación y trabajo, se abandonó a los jóvenes, hay desintegración familiar y se dejó a los jóvenes sin tutela. La violencia no se va a resolver con medidas coercitivas, usando al Ejercito y la Marina, no se puede enfrentar la violencia con la violencia. La paz y la tranquilidad se alcanzan con la justicia”.

Los morelenses, acalorados y sudando a raudales, lo escuchaban con atención, y hombres y mujeres le devolvían por momentos: “Andrés, tú sí eres humano, te queremos mucho, no al maniquí de Televisa”.

La Jornada