Vaticano firma estatuto para obtener mayor control de Caritas Internacional

Ciudad del Vaticano, 2 de Mayo.- El Vaticano decidió poner orden en su más grande agencia de ayuda humanitaria, la Caritas Internacional, mediante la

Ciudad del Vaticano, 2 de Mayo.- El Vaticano decidió poner orden en su más grande agencia de ayuda humanitaria, la Caritas Internacional, mediante la publicación de un nuevo estatuto que le otorga más control sobre las actividades de la organización.

La sala de prensa de la Sede Apostólica difundió hoy un decreto general firmado por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, con el cual renovó el marco jurídico de la institución y otorgó mayores poderes sobre ella a las estructuras pontificias.

Con estas modificaciones el gobierno central de la Iglesia busca poner fin a situaciones embarazosas en las cuales se han involucrado en los últimos años los directivos de Caritas, acostumbrados a la dinámica propia de las grandes organizaciones internacionales.

En el pasado esa institución se ha aliado con otras similares que promueven el aborto como medida de control de la natalidad en los países pobres o ha publicado folletos para promover los métodos anticonceptivos, acciones contrarias a la doctrina católica.

Para evitar estas cuestiones el nuevo cuadro jurídico establece que cualquier texto de contenido u orientación doctrinal o moral emanado por la asociación deberá ser siempre aprobado por el Pontificio Consejo Cor Unum del Vaticano.

De hecho esta sección de la Curia Romana tendrá, a partir de ahora, mayor injerencia en todo el trabajo para vigilar y corregir las desviaciones tanto doctrinales como administrativas.

Fundada en diciembre de 1951 por el Papa Pío XII, Caritas Internationalis fue desde su fundación un organismo del Vaticano dedicado a la ayuda de los más necesitados.

Con el correr de los decenios su estructura se extendió por todo el mundo, llegando a constituir –en la actualidad- una verdadera federación con presencia en numerosos países y territorios.

El 16 de septiembre de 2004, el Papa Juan Pablo II le otorgó una “personalidad jurídica canónica pública” como órgano de la Santa Sede, pero con cierta independencia.

Esta autonomía provocó incomprensiones y roces que llevaron a las autoridades vaticanas a decidir una “reforma” interna, acelerada por el choque público de mayo de 2011 entre la entonces secretaria general de Caritas, Leslie-Ann Knigth y el propio Bertone.

El Decreto General publicado este miércoles es el resultado de esa transformación, gracias al cual el consejo Cor Unum tendrá voz y voto en las reuniones de Caritas además de tener la potestad de nombrar un asistente eclesiástico que vele por la identidad católica del organismo.

El texto consideró el establecimiento de una “comisión de asistencia” integrada por expertos competentes en el campo jurídico, organizativo y técnico.

Asimismo a partir de hoy el secretario general y el tesorero pronunciarán ante el presidente del Pontificio Consejo Cor Unum las llamadas “promesas de fidelidad”. Los nombres de los candidatos para esos cargos deberán contar con la aprobación preventiva del Papa.

La Jornada