Lucy Pérez.- ”Tengo las manos limpias, mente fría y corazón ardiente para gobernar este Jalisco que amo”, esta frase es la que califica y dibuja

Fernando Guzmán tras participar en el debate entre candidatos a la gubernatura, en la glorieta Niños Héroes. Foto Cortesía.
Lucy Pérez.- ”Tengo las manos limpias, mente fría y corazón ardiente para gobernar este Jalisco que amo”, esta frase es la que califica y dibuja lo que es la propuesta de Fernando Guzmán en el debate que en Jalisco se realizó este 1 de mayo.
Una de las prácticas fundamentales de cualquier estado democrático es el fortalecimiento de espacios a los que las y los candidatos a cualquier cargo de elección popular puedan acceder para manifestar sus propuestas, contrastar ideas y profundizar en el debate de las posturas que representan desde la perspectivas ideológicas de sus partidos para que la ciudadanía haga un ejercicio de reflexión, análisis, crítica y pueda con ello formarse una opinión o idea de cómo pudiera ser el futuro gobernante.
Es imprescindible contar con más espacios de este tipo como quedó de manifiesto en el debate organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC). En éste, si algo quedó claro, es quién asume una postura artificial, construida mediáticamente, carente de contenido o propuesta y quién desde el inicio de su participación demostró que con experiencia y honradez se puede fortalecer la continuidad de lo que se ha hecho en Jalisco.
Tal fue el caso de Fernando Guzmán, quien lejos de dedicarse a denostar y descalificar a los adversarios, habló con la verdad, manifestó con contundencia las propuestas específicas que la sociedad requiere. Queda en evidencia que la capacidad de Fernando genera no sólo esperanza, sino garantía de que de llegar al poder continuará fortaleciendo a Jalisco en lo social, económico, cultural, educativo y la participación ciudadana.
Las propuestas de los diferentes aspirantes se han planteado de cara al electorado, que en un gran porcentaje votará por vez primera, tal es el caso de los jóvenes y de un sector altamente motivado en esta contienda, que son las mujeres.
En este foro se han planteado ideas de todo tipo, y sin demérito ni descalificación, queda claro que quien apuntala en su liderazgo para el gobierno de Jalisco es sin duda Fernando Guzmán, quien dejó ver su oficio político, su capacidad para generar alianzas y para estar del lado de los intereses de las y los ciudadanos.
Sus ejes rectores: productividad, empleo y crecimiento; seguridad y garantizar mayores espacios para el desarrollo sustentable del estado, son antesala de la continuidad y fortalecerán el desarrollo de Jalisco, ya que ha probado y demostrado que en estados gobernados por Acción Nacional se vive un mejor clima de mayor seguridad, desarrollo y crecimiento.
Es importante que existan más debates, pues en ellos los contendientes que ahora quedaron callados no quisieron confrontar datos objetivos y no respondieron a cuestionamientos como el origen de sus bienes, sus relaciones oscuras y sus ineficacias políticas, que den la cara de frente al electorado y hablen con la verdad, como Fernando Guzmán sí lo hizo.
Por otro lado, nos quedamos con muchas preguntas sin responder del candidato de viejo sistema, nos quedamos con ganas de respuestas a los cuestionamientos planteados por Fernando Guzmán, como el por qué Jorge Aristóteles tuvo en su gobierno a personas con antecedentes penales.
Está claro que para gobernar a este gran Jalisco se necesita tener las manos limpias, mente fría y un corazón ardiente por nuestro estado. Porque queremos continuar viviendo en un Jalisco tranquilo y en paz, Fernando Guzmán es la opción.