Juan Carlos Cornell.- El llamado primer Debate Jalisco 2012 organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), si bien no cumplió con las expectativas

Enrique Alfaro, candidato de Movimiento Ciudadano, con simpatizantes en la Minerva despues del debate con los otros candidatos a la gobernatura. Foto Héctor Jesús Hernández.
Juan Carlos Cornell.-
El llamado primer Debate Jalisco 2012 organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), si bien no cumplió con las expectativas de presenciar un genuino debate entre los contendientes, nos permitió conocer mejor a los candidatos, así como ayudarnos a formar una idea de sus propuestas. Fue un “debate” que permitió exhibir las fortalezas y debilidades de los candidatos, las cuales presentamos brevemente:
Aristóteles Sandoval
Con intervenciones relativamente coherentes, el candidato del PRI-PVEM mostró que lo suyo es la actuación frente a las cámaras. La confianza exhibida y su permanente diálogo con las cámaras, mostró un candidato que le apostó al impacto de su imagen, a pesar del, en ocasiones, desesperante movimiento de sus manos.
La presentación con soltura de sus propuestas muestra un importante esfuerzo por dotarle de contenido a la fama ganada de ser sólo apariencia. La invitación a centrarse en las propuestas y no a la guerra sucia o descalificaciones de poco le valieron para que los candidato del PRD, Fernando Garza, y del PAN, Fernando Guzmán, dedicaran una parte de sus intervenciones a cuestionar duramente su gestión como alcalde de Guadalajara. El señalamiento de haber contratado personas aparentemente vinculadas con el crimen organizado, fue, sin duda, el más duro de los que le formularon.
Si bien en todo momento descalificó las acusaciones, no hizo ningún esfuerzo por confrontarlas o negarlas. Evadir los señalamientos parece hacer sido la estrategia acordada en este caso.
Destaca la defensa que hizo frente a la pregunta de Enrique Alfaro de cómo piensa sacar adelante su propuesta educativa si esta aliado a Raúl Padilla López, a quien acusó de tener secuestrada la Universidad de Guadalajara. Su respuesta fue una declaración de respeto a la Universidad y la educación pública
Fernando Guzmán
El candidato del PAN lució con gran confianza frente a las cámaras; sin embargo su discurso y sus propuestas se limitaban a destacar los logros de los gobiernos panistas y la trayectoria de su partido. Puso énfasis en su experiencia para gobernar y constantemente apeló a la emotividad de su compromiso por Jalisco.
Guzmán se destacó por ser el candidato que más críticas formuló. Todas dirigidas a Aristóteles. Lo acusó de no saber cumplir acuerdos, de mentir en su compromiso con la cultura, lo acusó de la gran deuda que dejó en Guadalajara y lo acusó de contratar personas con antecedentes penales, deslizando la sospecha de que podrían estar vinculadas al crimen organizado.
A pesar del exceso de confianza que mostró, sus intervenciones sonaban huecas y sin gran atractivo para la audiencia.
Fernando Garza
El candidato del PRD desde su primera intervención dejó claro que contrastaría su experiencia como ex alcalde con la del candidato del PRI y la actuación de Fernando Guzmán. Sus críticas más fuertes las dirigió contra Aristóteles. Le criticó su programa de computadoras, pues dijo que fue magro, así como su compromiso con la cultura.
Su presencia fue poco impactante, por momentos muy aburrida. Sus propuestas vagas, lo que destacaba eran sus críticas.
María de los Ángeles Martínez
La candidata del Panal logró de entrada que fuera conocida, dada su escasa actividad electoral. Nerviosa en varias intervenciones, leyendo todo el tiempo, presentando críticas en particular al gobierno del estado. Sus asesores lograron elaborarle coherentes propuestas en cada uno de los temas, que logró leer correctamente.
Su sola aparición debe tomarse como positivo para su campaña.
Enrique Alfaro
El candidato de Movimiento Ciudadano tuvo un inicio bastante rígido en su presentación, pero posteriormente fue entrando en mayor confianza. A pesar de cometer algún par de errores en sus participaciones, sin duda fue el que mejores propuestas presentó en todos los temas. Destacó en la presentación de los temas de educación y seguridad, presentando proyectos que se antojan posibles y congruentes.
Las intervenciones de Enrique Alfaro estuvieron apoyadas de datos que reflejan su conocimiento con los temas desarrollados. No dejó pasar la oportunidad para señalar los errores de Aristóteles y Fernando Guzmán como autoridades municipal y estatal respectivamente. Destacó la acusación que le hizo a Aristóteles de ser el candidato de Raúl Padilla López.
En su intervención final, el candidato de Movimiento Ciudadano logró centrar la atención al señalar que sólo habían dos proyectos: el de esperanza que él representaba y el de desmemoria y opacidad, señalando al candidato de PRI.
En síntesis, podemos señalar que la buena presencia de Aristóteles frente a las cámaras se perdió por las duras críticas de que fue objeto y su incapacidad para enfrentarlas. Fernando Guzmán demostró que a pesar de su experiencia carece de una proyecto atractivo, donde las denuncias a Aristóteles parecen su única apuesta. Fernando Garza si bien logró reposicionarse en términos de conocimiento, e hizo hincapié en su experiencia como presidente municipal de Guadalajara, resultó bastante aburrido y sin claridad de proyecto. María de los Ángeles Martínez, como ya dijimos, bastante ganó con hacerse pública y presentar con relativa coherencia propuestas en todos los temas. Enrique Alfaro, a pesar de la rigidez de su inicio, fue el que mejor coherencia mostró a la hora de presentar sus propuestas, al tiempo que demostró conocimiento de los asuntos públicos; su intervención final logró mostrar a un candidato con mucha responsabilidad y determinación para encabezar el cambio que representa. El debate lo ganó Enrique Alfaro.