Acudiremos a cualquier instancia para defender nuestras planillas: Aristóteles

Georgina García Solís.- El candidato del Revolucionario Institucional (PRI), Aristóteles Sandoval Díaz, advirtió que su partido agotará todas las instancias para defender a los candidatos

Georgina García Solís.- El candidato del Revolucionario Institucional (PRI), Aristóteles Sandoval Díaz, advirtió que su partido agotará todas las instancias para defender a los candidatos que no obtengan el acta de procedencia de su registro en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC).

Según fuentes del PRI, en el caso de Héctor Robles Peiro, aspirante a la alcaldía de Zapopan, ya se iniciaron las acciones legales para contrarrestar la posible improcedencia de su registro, pero ni Sandoval Díaz ni la dirigencia estatal confirmaron esta versión.
El abanderado del tricolor insistió que Robles Peiro cumplió con cada uno de los requisitos que marca el Código Electoral y que en caso de afrontar una decisión desfavorable en la próxima sesión del IEPC prevista para el 28 de abril, se irán a los tribunales.
“No quiero especular, yo esperaré lo que definan las autoridades electorales, pero buscaremos que prevalezca el derecho de que sea votado de un ciudadano, que cumplió con todos los requisitos esperando que se resuelva.
“Nosotros vamos a impulsar y a defender hasta la última instancia el derecho de nuestros candidatos. Entiendo que vamos a utilizar todas las instancias necesarias para garantizar un candidato en Zapopan”, insistió.
Aristóteles Sandoval Díaz también le dio la confianza a Rafael González Pimienta como delegado especial del PRI Jalisco, de quien dijo seguirá a la cabeza del partido en tanto no termine el proceso de inscripción de las planillas.
El Comité Directivo Estatal del PRI convocó ayer una rueda de prensa para aclarar el estatus del registro de Robles Peiro, pero terminó por cancelarse.
El candidato priísta aseguró que se tomó esta decisión porque él ya había hecho las aclaraciones y no había más noticias sobre este caso.

La Jornada