Fabiola Martínez / La Jornada México, DF. Abril 25.- La vigilancia de la actividad en el volcán Popocatépletl continúa en fase amarilla en nivel tres,
México, DF. Abril 25.- La vigilancia de la actividad en el volcán Popocatépletl continúa en fase amarilla en nivel tres, como medida de precaución ante la emisión de cenizas y vapores, así como de movimientos tectónicos, informó la Secretaría de Gobernación (SG).
“La población puede estar tranquila, pero atenta. Serán avisados (de la eventual ocurrencia) de un escenario superior”, señaló Laura Gurza, coordinadora general de Protección Civil de esta dependencia.
En tanto, del incendio en La Primavera, en Jalisco, aseguró que actualmente se registra un control del 95 pro ciento y en las próximas horas se alcanzará el cien por ciento.
Comentó que hay indicios de que el incendio pudo haber sido provocado por la mano del hombre, aunque dijo desconocer información relacionada con una supuesta acción dolosa. No obstante, dijo que el nivel de incendios en el presente año (2 mil 613 incidencias en áreas forestales) está incluso por debajo del promedio histórico.
En conferencia de prensa, el director del Centro Nacional de Prevención de Desastres, Roberto Quaas, hizo una relatoría de la actividad del Popocatépetl, volcán con 14 mil años de vida que ha tenido diversas etapas eruptivas, aunque en el episodio de este año no hay elementos hasta ahora que ameriten subir a rojo el semáforo, situación que representa una evacuación selectiva o masiva.
Explicó que se ha formado un nuevo domo en el volcán aunque no se descarta que en un escenario de erupción esta pueda ser también lateral, lo que representaría un peligro para las poblaciones cercanas.
Sin embargo, los funcionarios de ésta pidieron a la población mantenerse informada, sobre todo de los efectos nocivos para la salud derivados de la caída de ceniza.
Quaas precisó que los científicos trabajan en un “árbol de probabilidades” de la actividad del Popo para definir con mayor precisión la actividad de este, aunque aclaró que se desconocen los efectos de cierta actividad registrada.
“El volcán tiene la palabra, no nosotros”.
Como se ha informado el radio de restricción al volcán es de 12 kilómetros, y aunque existen “relativas probabilidades de saber con anticipación la actividad del volcán” no hay forma de saber los efectos de la misma.