Darío Pereira.- Carlos Lomelí Bolaños se define como un hombre “de la cultura del esfuerzo”; como empresario del ramo farmacéutico fundó la compañía LoMedic, que
Darío Pereira.- Carlos Lomelí Bolaños se define como un hombre “de la cultura del esfuerzo”; como empresario del ramo farmacéutico fundó la compañía LoMedic, que surte de medicamentos al sector de salud pública en el Distrito Federal, Jalisco y Nayarit.
En 2008, la Drug Enforcement Administration (DEA) lo señaló como parte de un grupo de empresarios asociados con el cártel de los Amezcua. Tras tres años de investigaciones, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) lo exoneró de los cargos y la agencia estadunidense lo retiró de la lista de empresas vinculadas al narcotráfico.
Pasado el mal trago busca representar a Jalisco en el Senado por la coalición Compromiso por México y asegura que a diferencia de muchos otros, no ve en el trabajo legislativo una fuente de riqueza, pues “ ya tengo la vida resuelta”.
–¿A qué se debieron las acusaciones en su contra?
–Cuando gané una licitación de la Secretaría de Salud en la Ciudad de México, que era por mil 40 millones de pesos, a la semana apareció esto. Fuimos de los primeros señalados y salimos en todos los medios a nivel nacional. Me queda clarísimo que los señalamientos fueron a causa del terrorismo empresarial, eso es algo que habla de que no tenemos soberanía.
–¿Cuál fue su reacción? ¿Cómo fue el proceso por el que pasó?
–Abrimos la empresa, las cuentas, las computadoras, todos los bienes y sacamos un desplegado a nivel nacional quejándonos de esto. Me puse a disposición de la SIEDO y me dijeron ‘mire doctor, de usted no sabemos nada, es la primera vez que lo vemos’, pero di mi declaración.
Estuvieron en la empresa dos años ocho meses, y antes de que la hoy procuradora Marisela Morales dejara la subprocuraduría, me dice ‘no le cuadraron con 70 mil pesos los últimos diez años de su vida’.
–Su caso fue un señalamiento de extranjeros contra un ciudadano mexicano en su propio país ¿Intentó acercarse a las autoridades?
–Hablé tres minutos con la secretaria de Relaciones Exteriores y lo único que me decía era: ‘su caso es muy delicado, nos pega en la situación política’. Es decir, no había ninguna posibilidad de defender a un ciudadano mexicano ante un señalamiento hecho por los Estados Unidos porque les tiemblan las piernas, porque está de por medio su carrera política y porque no pueden creer que los países vecinos se equivoquen.
–¿Se acercó con alguien más?
–Fui con senadores de la bancada perredista, busqué a políticos de todos los colores, a Derechos Humanos y no me recibían. La clase política primero me etiquetó y ahora me busca.
No tenemos los representantes con los tamaños para poder decir ‘oye, aquí no vengas a decirme qué hacer, dame datos, en base a qué’. Nos falta ser valientes.
–Después de lo vivido, ¿Cuál es la postura en torno a la soberanía nacional?
–Tenemos que luchar por la soberanía del país, defenderla con todo. Tenemos que hacer nuestra propia política, darle seguimiento a nuestros propios problemas.
En los Estados Unidos tienen una crisis fuerte y se van a quedar con todo lo que puedan en todos los países donde puedan, hay que estar muy al pendiente de la participación en la perforación, no vayan a hacer la operación popote, tenemos que estar muy atentos.
–La falta de experiencia en la gestión gubernamental ¿Le juega en contra?
–Hacen falta hombres menos contaminados en andar haciendo amarres o acuerdos abajito de la mesa. Ese tipo de políticos ya no caben en México. Yo tengo resuelta la situación de la sobrevivencia y eso es algo que me permitiría hacer las cosas diferentes, te da la ventaja de votar libremente sin la presión de un partido.
–Pero las bancadas están definidas y eso no va a cambiar…
–En la vida no se tiene lo que mereces, se tiene lo que negocias y soy un buen negociador. Me queda clarísimo que si hoy son las elecciones tendríamos una bancada a lo mejor minoritaria, pero la vida es de negocios.
Lomelí Bolaños ha afirmado ser de los primeros empresarios en acercarse a Andrés Manuel López Obrador y mostrarle su apoyo en la campaña presidencial del 2006, cuando también buscó una curul en el Senado. De igual forma, mantiene una buena relación con el jefe de gobierno de la capital, Marcelo Ebrard.
–¿Cómo considera la gestión de Ebrard como jefe de gobierno?
–Mucha gente nos burlábamos de las playas de Marcelo, de las pistas de patinaje o de que llevaban el cuerpo humano para que lo recorrieran, pero al final de cuentas él no ocupó más armas. Organizó y profesionalizó la Policía, dio bienestar social y el Distrito Federal tiene otra cara, para mí la Ciudad de México es el modelo.
–Tiene una relación cercana con AMLO, ¿cuál es su opinión de él?
–Andrés es un hombre muy polémico, que ha tenido como todo ser humano muchos aciertos y muchos errores, pero es un hombre que va a extrañar la izquierda mexicana. Para mi gusto, debimos haberle dado paso a otra persona y conservarlo el gran precursor ideológico de las izquierdas. Marcelo (Ebrard) era una buena opción y seguramente va a ser candidato en el 2018.
–¿Qué pasará si la izquierda no gana esta elección?
–Si llega el partido que supuestamente va encabezando las encuestas, México no va a tomar el rumbo que debe. Creo que por lo menos con el PAN hemos tenido un buena macroeconomía, pero se comieron la víbora al revés, comenzaron con una lucha de frente con los cárteles cuando debieron iniciar con una política social.