Raúl Torres / enviado.- Además de ratificar su negativa a la construcción de la segunda línea del acueducto Chapala-Guadalajara, el candidato a la gubernatura del

Enrique Alfaro con simpatizantes en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos. Foto: Héctor Jesús Hernández
Raúl Torres / enviado.- Además de ratificar su negativa a la construcción de la segunda línea del acueducto Chapala-Guadalajara, el candidato a la gubernatura del estado por Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro Ramírez, explicó ayer en los municipios de Chapala e Ixtlahuacán de los Membrillos su propuesta para el saneamiento y manejo del vaso lacustre, en la que se incluyen medidas como la recuperación de mantos freáticos de la cuenca a través de la captación de lluvia y la modificación del esquema de tarifas para que pague más quien más consume.
Recordó que para la construcción de la segunda línea del acueducto se requerirían aproximadamente dos mil millones de pesos que mejor se podrían utilizar para sanear cauces y ampliar la capacidad de almacenamiento en época de lluvias; reparar las redes de agua del Área Metropolitana de Guadalajara, donde se estima que se desperdicia un 35 por ciento del agua que pasa por ella debido a las fugas o a extracciones ilegales; e implementar un sistema de abasto racional que permita cumplir con el compromiso universal en materia de derechos humanos de acceso al agua potable, pero que incremente las tarifas para los que más consumen.
El tema del agua sirvió para que Alfaro Ramírez arremetiera de nuevo contra el candidato del PRI, Aristóteles Sandoval Díaz, pues recordó que el tema de la construcción de la línea 2 del acueducto se impulsó desde el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) durante el tiempo en que el ex alcalde priísta de Guadalajara fungió como parte del Consejo de Administración del organismo.
Así, consideró que Sandoval Díaz es como “la Chimoltrufia, porque un día dice una cosa y otro día dice otra cosa; ahora dice que no sabe nada de la segunda línea del acueducto cuando él votó a favor y no se opuso cuando podía hacerlo”.
Cuestionado sobre el papel que asumiría respecto al SIAPA y el abasto de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara si resulta electo en julio próximo, el ex alcalde de Tlajomulco señaló que es un tema en el que el gobierno del estado debe tener una responsabilidad central y adelantó que se trabaja en un posible replanteamiento del esquema de manejo, gestión y administración del agua en el estado, integrando a los diferentes organismos que trabajan en la materia.
“El SIPA no puede seguir como está, para empezar debe integrara a todos los municipios que conforman el Área Metropolitana”, señaló y recordó que como alcalde de Tlajomulco se opuso a la integración de ese municipio al organismo por las condiciones en que se encuentra actualmente.
“No puede haber un ejercicio de integración a un organismo quebrado, con la cartera vencida que tiene, con los vicios internos y el problema de tarifas sin resolver. Tiene que haber un nuevo sistema de administración que incluya la coordinación con el gobierno del estado porque no es un tema del que un gobernador se pueda desentender”, señaló.
Alfaro Ramírez consideró que el tema de modificar las tarifas es delicado pero debe aplicarse “un criterio que castigue más, en términos de precio, al que consume más, ese es un principio elemental (…) debemos entrarle a la revisión de las tarifas porque parece que nadie quiere hacerlo, pero no con criterio homogéneos, sino ayudando a la gente que tiene menos capacidad para pagar y subirle el costo a los grandes consumidores (entre ellos la Universidad de Guadalajara y la Arquidiócesis de Guadalajara). No puede haber una sola institución que no pague el agua”, aseveró.
La propuesta para el abasto de agua de la ciudad es mucho más compleja –señaló el candidato– y ésta se explicará con mayor detalle ya que se presente el eje de infraestructura que contempla su campaña.
Ayer se limitó a fijar una postura sobre la forma en que se maneja el agua de Chapala y se comprometió, además, a habilitar y poner en operación las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales de la ribera y construir otras aguas arriba de la cuenca para controlar la calidad del agua que recibe el vaso lacustre.
“Vigilaremos con determinación las descargas de aguas residuales en la cuenca, y las invasiones al lago, impulsaremos programas de ordenamiento territorial a nivel de cuenca para garantizar la preservación de zonas de recarga y zonas de conservación de fauna, promoveremos la declaratoria de área natural protegida para el Cerro Viejo-Chupinaya-Los Sabinos, y para las serranías de la ribera de Chapala la de ‘Área Estatal de Protección Hidrológica’; además, debemos respetar la declaratoria internacional del lago de Chapala como sitio Ramsar que lo protege por su importancia ecológica”, declaró.
Finalmente, consideró que decir que es necesario construir la línea 2 del acueducto para hacer reparaciones en la línea uno, es un engaño que sólo dejaría abierta la puerta a que se le extraiga al lago más de lo permitido por la Comisión Nacional del Agua (240 millones de metros cúbicos por año). “Para hacer esas reparaciones y no cortar el suministro de la ciudad se pueden habilitar los canales de Atequiza y Las Pintas”, afirmó.