Las Vegas: movilidad dirigida al consumo

Karla Godínez*.- Despertó en mí una serie de opiniones encontradas la reciente visita que hice a la ciudad de Las Vegas por motivos de

Karla Godínez*.- Despertó en mí una serie de opiniones encontradas la reciente visita que hice a la ciudad de Las Vegas por motivos de trabajo. Me quedó una sensación agridulce en lo referente a la movilidad y al espacio público, porque en efecto se cuenta con estructuras primermundistas e incluyentes que ayudan al peatón de cualquier condición a transitar por las zonas principales, pero leyendo entre líneas, el fin supremo para estas estructuras es que el turista visite sin esfuerzos ni reparos la mayor parte del área comercial, y por supuesto, que compre.

 

Cuando salí del hotel por primera vez decidida a cruzar la calle, encontré que había un puente peatonal para lograr mi cometido. Mi sorpresa comenzó al descubrir que una escalera eléctrica me llevaría arriba, en el peor de los casos, porque contaba también con la opción de subir en elevador. Sí: escaleras eléctricas y elevadores para acceder al puente peatonal. Y al otro lado del puente, un gran centro comercial.

Viendo el vaso medio lleno, personas con discapacidad, ancianos y señoras embarazadas tienen la misma posibilidad para cruzar la calle que los jóvenes y adultos con todas sus capacidades físicas. En el vaso medio vacío encontramos que se reduce al mínimo el esfuerzo que debe hacer una persona para moverse, y eso en parte contribuye con el fenómeno creciente de obesidad que se hace evidente al voltear a los alrededores. (Además me atrevo a intuir que el centro comercial tuvo influencia en el hecho de que a sus puertas llegara un puente peatonal de este tipo).

 

Continuaba con mi paseo turístico. En uno de los puntos más famosos, el Venecian Hotel, me encontré con un sistema de bandas automáticas, de esas que hay en los aeropuertos para avanzar más rápido. Desde luego que en este caso no me transportarían de una terminal a otra, sino que me apresuraría para recorrer más a prisa el área turística y comercial. Algunas personas sólo se paraban sobre la banda automática, sin dar un solo paso, esperando que se les transportara sin hacer el más mínimo esfuerzo.

 

Seré yo una romántica, pero el acto de caminar, elegir el ritmo del paso, tener la posibilidad de detenerme frente a elementos que llaman mi atención, es para mí una herramienta básica del ser humano en general, y desde luego del turista. Soy de la idea de que las ciudades se conocen caminando, se sienten y se tocan; y de que la caminata va ligada a la contemplación. Y aunque en otros puntos prevalece, al interior del Venecian la gente puede evitar aquella tortuosa tarea de caminar.

 

Busco en mi enciclopedia mental el concepto de ciudad. Pienso una ciudad como el escenario de la cotidianeidad de los habitantes, donde la comunidad encuentra las condiciones para establecerse, desenvolverse y cosechar vínculos entre ellos y con el entorno. Sigo paseando y no saltan a mi vista establecimientos para cubrir las necesidades más mundanas: comprar víveres para surtir la alacena, lavar o reparar la ropa, cortarse el cabello. A la redonda, nada es cotidiano: todo parece parte de una escenografía teatral, todo son luces, colores, música estridente. De pronto, a mi izquierda, un volcán falso hace erupción, mientras es registrado por cientos de teléfonos celulares en el aire. Así de surreal.

 

Hasta ahora no he encontrado un sitio para detenerme –bueno, sí, muchos: restaurantes, casinos y hoteles–. Ningún parque, ninguna plazoleta, ningún espacio de esparcimiento que tenga árboles en vez de postes con letreros de neón. Ni rastros de una zona residencial, ni vecindarios. Ningún sitio acogedor, ni una sola invitación a echar raíces en aquel territorio. ¿Cómo puede hacerse comunidad en un lugar como este? (Pista: la población fija de Las Vegas es casi equivalente a la población de turistas que visitan la ciudad en temporada alta. Misma cantidad de los que están y los que van de paso. Hacer comunidad es un lugar como ese debe ser, en efecto, complicado).

 

Así como podemos voltear a ver numerosos casos de ciudades ejemplares que dan dirección a nuestra labor de hacer ciudad, también podemos encontrar fallidos ejemplos de cómo no hacer habitable una urbe, como el caso de Las Vegas Boulevard y sus zonas aledañas. El sistema de movilidad está dirigido a promover el consumo, la frenética corriente te lleva a toda prisa para que visites una tienda y la que sigue. ¿Habrá en Guadalajara zonas que compartan algunos de estos rasgos?

@karla_godinez (columna invitada) 


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Abril 19

Imágenes y ruedas

Gerardo Montes de Oca
Hace poco vi un documental: la segunda parte de How Art Made The World, titulada “The Day Pictures Were Born”, de la BBC. El mismo trata de lo siguiente: los orígenes de la especie humana —los primeros homos— datan de 2.6 millones de años aproximadamente. El hombre moderno existe desde entre 60,000 y 90,000 años. Es apenas hasta hace poco mas de 40,000 años que el ser humano comienza a crear imágenes. Y le tomó mucho tiempo, pues en relación a sus orígenes, es algo muy reciente.Se desconoce qué intención y significado tenían estas primeras pinturas rupestres, pero es interesante preguntarnos cómo es que el ser humano llegó a crear esas primeras imágenes. Para nosotros es muy natural hoy en día, pero se ha demostrado que seres humanos que jamás han visto una representación visual bidimensional no pueden reconocer lo que ven (lo cual se realizó mostrándole a un hombre de una cultura musulmana, en la cual está prohibida la representación de cualquier tipo de imágenes y, por ello, núnca había visto una. Se le mostró un “simple” caballo pintado de manera muy realista y no supo lo que era).

 

Así es que nos tomó casi 2.5 millones de años, como especie, lograr plasmar imágenes. Y, ¿de dónde vienen estas imágenes bidimensionales? Las primeras pinturas muestran patrones de rayas y puntos sobrepuestos o en conjunto con imágenes de animales, cabezas y patas de animales en cuerpos humanos.

 

Luego de investigaciones, se llegó, hasta el momento, a la conclusión de que son imágenes provenientes de alucinaciones que veían en estados de trance logrados en danzas rituales, las cuales a su vez se alimentaban de la percepción visual cotidiana y de los sueños.

 

En el año 12,000 a. C., por razones desconocidas hasta hoy, el ser humano dejó de pintar en cuevas. Dicha fecha coincide con la construcción del que parece ser el primer templo, el primer lugar de culto religioso del mundo descubierto hasta ahora: Gögleki Tepe —en Turquía—, el cual está formado por pilares monumentales de roca decorados con relieves de animales, muy similares a los de las cuevas. Paralelamente, se ha demostrado que el origen del trigo moderno, es decir, el trigo silvestre, se encuentra a unos kilometros de este sitio. Todo esto ha llevado a los especialistas a considerar que este parece ser el lugar del orígen de la agricultura y, al mismo tiempo, de la civilización misma.

 

El documental concluye que, si agregamos a lo anterior el hecho de que dicho montículo parece haber sido creación humana también, podemos preguntarnos entonces ¿cómo imaginaron aquellos humanos la creación de dichas columnas, el cultivo del trigo, la modificación de su entorno natural? Podemos quizas encontrar un vínculo entre la creación de imágenes bidimensionales y tridimensionales y la creación de la civilización, de nuestra propia realidad. Así es como se propone en dicho documental, que nuestra capacidad de crear imágenes dio pie a la capacidad de recrear nuestro entorno y recrearnos a nosotros mismos.

 

Nos tomó más de 2 millones de años crear imágenes y comenzar a crearnos a nosotros mismos. Todo esto a partir de haber logrado imaginar imágenes.

 

En 1943, el científico suizo Albet Hofmann descubrió los efectos del LSD. Realizó un experimento consigo mismo para averiguar los verdaderos efectos de la sustancia que años antes había logrado sintetizar. Se comenzó a sentir mal y decidió regresar a casa acompañado por su asistente. Debido a la guerra estaba prohibido utilizar vehículos motorizados, así que realizó su viaje en bicicleta. Así descubrió los efectos psicodélicos del LSD: el primer viaje psicodélico fue en bici. Por eso se definió el 19 de Abril como el Día de la Bicicleta. Y los efectos psicológicos del LSD son parecidos a los que se viven en estado de trace: alucinaciones con ojos abiertos y cerrados, sinestesia, percepción distorsionada del tiempo y disolución del ego.

 

Me resulta interesante la capacidad humana de ver “algo más”, de imaginar: esa capacidad que nos permite tranformar nuestro entorno y a nosotros mismos. Y las transformaciones implican una especie de desplazamiento, ir de un estado a otro, de una situación a otra. Imaginar implica visualizar posibilidades diferentes. El LSD producirá alucinaciones, pero no las genera en sí misma, solo potencializa lo que el cerebro y nuestra consciencia son capaces de hacer por sí mismos: imaginar y alterar nuestra percepción. Finalmente, no existe una sola realidad.

 

Viajes. Viajes en el tiempo, a través de imágenes, sonidos, pasos, movimientos. Imaginar es trasladarnos, quizás transformarnos. ¿Qué somos capaces de imaginar? ¿A dónde nos queremos trasladar y cómo? ¿A qué velocidad? ¿En qué estado mental nos coloca o qué estado mental implica trasladarnos, cambiar? Recrearnos.

@gmov

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Abril 19

Esa delgada línea

Estamos en una era de transición. Parados en una línea de cambio y sólo nosotros podemos decidir si queremos saltar o nos queremos quedar donde estamos. El cruzar esa línea, invisible, intangible pero real, es algo que cuesta trabajo, dignidad, sudor y sangre y muchos no están dispuestos a correr ese riesgo.

 

Es una línea a la que todos estamos sujetos: tanto dependencias gubernamentales, obreros, albañiles, peones, legisladores, magistrados, amas de casa, estudiantes y un amplio etcétera. Depende de la honestidad de las personas y el seguimiento de sus convicciones, depende de su anticorruptividad, pero ¿a qué viene todo eso? ¿a qué va?

 

A que es bien sabido que las instituciones gubernamentales, los gestores, los mediadores, los promotores del desarrollo y progreso de nuestra economía de nuestra ciudad, se pasan las leyes, los procesos de desarrollo y los procesos evaluativos por el arco del triunfo. Y si bien sabemos que esto no es algo nuevo, también es bien sabido que este no es un tema que se toque cada que sucede, es un tema del que todos conocemos y del que pocos hacemos algo al respecto.

 

Dentro de la ciudad se están talando árboles que dan una infinidad de servicios ambientales como evitar la erosión del suelo, recargar el acuífero Atemajac y fungir como micro reguladores de temperatura, (Más en http://www.lajornadajalisco.com.mx/2012/04/16/blog-las-bondades-del-acuifero-de-atemajac/).

 

Dentro de la ciudad se están contaminando más los ríos entubados con las descargas industriales combinados con las recargas de casa-habitación y las aguas pluviales. Los ríos a cielo abierto que tenemos en la periferia de la ciudad están muertos y la responsabilidad es tanto de la ciudadanía como de las autoridades.

 

Como ejemplo de denuncia y grito de desesperación la dirección de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Guadalajara vende sus servicios a empresas privadas, dando dictámenes sobre árboles sanos como enfermos para la tala de los mismos; dando dictámenes de que en sitios específicos jamás existieron árboles y que estas áreas históricamente han sido utilizadas como “áreas de composteo”, siendo que el mismo Google Earth® en sus imágenes satelitales muestra un área densamente arbolada y ningún área de composteo.

 

Así mismo, la Dirección General de Obras Públicas municipales a través de la Comisión de Planeación Urbana de este mismo ayuntamiento, otorga documentos de Dictamen de Trazos, Usos y Destinos Específicos para la verticalización de 20 niveles en áreas donde el Plan Parcial de Desarrollo Urbano vigente limita la construcción de edificaciones de más de 8 pisos debido a la constitución del suelo.

 

Esto que sucede y se describe no es sólo responsabilidad del gobierno en turno, de las autoridades y de los servidores públicos; también es responsabilidad de las constructoras, de los arquitectos, biólogos, agrónomos, abogados, ingenieros ambientales, hidrólogos y geólogos, entre otros, que venden su integridad, su honestidad y su dignidad al primer cheque de la quincena.

 

Podemos ser víctimas del sistema o cambiarlo y cambiarlo no es cuestión de días, semanas o meses. Lleva años cruzar esa línea: cuesta trabajo, sudor y lágrimas. Pero el mantenernos firmes en nuestras convicciones y en nuestras ideas es la mejor estrategia. Tenemos en nuestras manos, en esta época, la transición.

 

Está más que claro que este sistema económico, ecológico-ambiental, social y político está en su punto de quiebre, el soporte y la resiliencia ambiental llegaron al límite y la transición es necesaria.

 

Biol. José Luis Ortiz

TW @JoxeloOrtiz

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16 de Abril

Las bondades del acuífero de Atemajac

Marco Antonio Ramírez Murillo*

El ”Acuífero de Atemajac” (650 km2) ha sufrido un deterioro ambiental, el cambio del uso de suelo y sobreexplotación de los recursos naturales han propiciado cambios e impactos irreversibles en sus condiciones naturales.

 

La expansión urbana debido a la demanda vivienda y parques industriales en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y Zona Conurbada de Guadalajara (ZCG), a través del paso del tiempo, ha provocado cambios en el ciclo natural del agua modificando su comportamiento y por consecuencia efectos perjudiciales, a los que se les denomina fenómenos de la naturaleza de manera incorrecta ya que son el resultado de los cambios antropogénicos.

 

El impacto ha provocado que cauces de ríos y arroyos hayan resultado invadidos por construcciones alojadas al borde de sus márgenes, en la zona de inundación y en algunos casos dentro del mismo cauce.

 

El “Acuifero de Atemajac”  se encuentra en un área como pocas en el mundo donde se tiene un suelo (toba tala) con gran potencial hídrico, este suelo con características de porosidad y conductividad hidráulica de rango alto, resultando un coeficiente de almacenamiento bastante interesante, estas condiciones se aprovechan si el agua resultante de las precipitaciones en la zona son encausadas al subsuelo mediante la infiltración; al crecer la mancha urbana se cambia el modelo hidrológico reduciendo la superficie natural susceptible para tal efecto.

 

Este acuífero depende de la lluvia como su principal fuente de recarga, por lo cual debemos dejarle las condiciones propicias para que de manera natural se generen los encausamientos necesarios y así reducir también en costos de infraestructura para dicho fin, debemos darnos cuenta que el subsuelo de esta zona es un cisterna gigantesca de condiciones naturales la cual es un privilegio, y que si no tenemos el cuidado de preservarla generaremos un colapso, esto ya sea manifestado con algunos asentamientos diferenciales ocasionados por subsidencia (sobre-explotación de acuífero por extracción desmedida de agua del subsuelo).

 

El sistema intermunicipal de abastecimiento (SIAPA) del total de agua suministrada el 30% proviene del subsuelo, para ello esta área del poniente de la ZCG que tiene las mejores condiciones naturales para este fin debemos de propiciar que las siga preservando para contar con esta fuente de abastecimiento por muchos años más, deteniendo en lo posible el desarrollo de la mancha urbana al poniente de la ZMG, o al menos bajando el COS (coeficiente de ocupación de suelo) y subiendo el CUS (coeficiente de uso de suelo) tratando de propiciar mayor densidad de población en menor cobertura de área de desplante.

 

Es del conocimiento público aunque no conocida por los desarrolladores inmobiliarios que el “Acuífero Atemajac” presenta valores negativos de balance hidrológico, esto quiere decir que le extraemos más agua de la que ingresa, o sea menos agua se infiltra y más agua se extrae del subsuelo con la perforación desmedida de pozos profundos con fines de abastecimiento; el mal manejo geográfico de compra y venta de derechos de agua ha propiciado el emplazamiento de desarrollos industriales y de vivienda demandando caudales para abastecimiento, los cuales se cubren sacando agua del acuífero de manera desmedida, dando como resultado abatimientos drásticos en los niveles hídricos del subsuelo generando asentamientos diferenciales estructurales (subsidencia), además de condiciones propicias de inundación.

 

Es importante destacar que actualmente la infraestructura dependiente del sistema intermunicipal de abastecimiento ya ha sido rebasada su capacidad para el suministro de agua teniendo que buscar fuentes alternativas, agregando que las decisiones políticas y no técnicas han encaminado los recursos de manera errónea perdiendo un tiempo valioso poniendo en riesgo y a punto de colapso el sistema integral hídrico de abastecimiento.

 

Para que tengamos un acuífero sustentable y que no lo perdamos como fuente importante y determinante para el abastecimiento de agua será necesario impedir en lo posible el crecimiento de la mancha urbana hacia poniente de la ZMG.

 

La Gestión y Cultura del agua debe tener como objetivo que el balance hídrico del “Acuífero Atemajac” retome valores positivos para seguir utilizándolo como fuente de abastecimiento en el futuro.

*Integrante de Ciudad para Todos

@hidroilogico

(Ciudad para todos)

La Jornada