La batalla por el voto

Jorge Gómez Naredo Despilfarro Mucho dinero se invierte en espots de radio y televisión para promocionar candidatos, y también para poner bien bonitas y

El candidato del PRD al gobierno del estado, Fernando Garza. foto La Jornada Jalisco

Jorge Gómez Naredo

Despilfarro

Mucho dinero se invierte en espots de radio y televisión para promocionar candidatos, y también para poner bien bonitas y bien acondicionadas casas de campaña, para comprar autobuses y para imprimir volantes con el nombre del candidato o la candidata. Se dilapidan un montón de recursos públicos (y privados, ya sean legales o ilegales) en comprar bolsas, plumas, sombrillas, pulseras, calcomanías, mandiles, gorras, sombreros, playeras, pañuelos, llaveros y un largo, muy largo etcétera. Se pone mucho dinero en espectaculares y en alquilar camiones para que la gente vaya a mítines y reuniones (es decir, para posibilitar el acarreo). Se derrocha parte del erario en comilonas, asesores de campaña, jeques de las comunicaciones que le dicen a los que aspiran a un cargo público qué decir y qué callar, cómo pararse, cómo peinarse, qué vestir, si va mejor rasurarse el bigote o no, si es más llamativo llevar el pelo un poquitín largo o dejarlo bien cortito. Sí, millones y millones de pesos. Pero, tanto dinero, ¿para qué?
Hace falta austeridad, no cabe duda. Y además de austeridad hace mucha falta inteligencia. En una elección verdaderamente democrática, las campañas electorales no se pueden reducir a la dictadura del espot y del regalo en el mitin, al autoritarismo del espectacular y del reparto de volantes en cruces de avenidas importantes. Estas acciones no abogan por las ideas ni la reflexión y no conllevan información ni planteamiento de propuestas. Hace falta que la gente, los ciudadanos, sepan realmente qué piensan los candidatos, y éstos deben explicar realmente cuáles son sus proyectos de gobierno, sus asideros ideológicos y sus acciones posibles en caso de ganar.
Hoy las campañas en México se sintetizan en el espot y el regalito, en los espectaculares, el diseño llamativo y las frases cortas y vacuas que no dicen nada. No todos los candidatos siguen a rajatabla esto, hay algunos que intentan ir más allá, pero en aras de ser competitivos, no se pueden sustraer de estas prácticas. ¿Cuándo cambiarán en México las maneras de “hacer campañas políticas”?

Fernando Garza y el cascarón

Fernando Garza está destinado a ser el candidato perdedor. No tiene posibilidades de ganar: no es competitivo. Cada día que pasa es más evidente que el PRD Jalisco es un cascarón, sin bases, si gente que apoye: sin participación. Se avecina un gran fracaso para el partido del sol azteca en la entidad. Ojalá que sirva esta experiencia para rescatar a este organismo político. Ojalá.

Encuestas y fines

Las encuestas tienen dueños. Y también finalidades. Hoy en México y en Jalisco se habla de sondeos y se presumen y se publicitan. Muchas de ellos indican / muestran / ponen en evidencia “tendencias”. Pero, ¿realmente es así? La mayoría de las encuestas que en estos días se publican, más que analizar, pretenden fines bien específicos: quieren convencer, no dar a conocer.

Aprendieron rápido

No cabe duda, los del PAN aprendieron muy rápido todas las prácticas deleznables del PRI: acarreo de gente, compra de votos, campañas de desprestigio, guerra sucia y un largo etcétera. Hoy el PAN se parece tanto pero tanto al PRI: parecen hermanos, ¡qué va!, parecen gemelos.
jorge_naredo@yahoo.com

La Jornada