Jorge Gómez Naredo.- Guerra sucia ¿Miedo? ¿Estrategia de desprestigio? ¿Argucias para confundir a la gente? ¿Señales incuestionables de desesperación? Ayer en la ciudad de
Jorge Gómez Naredo.-
Guerra sucia
¿Miedo? ¿Estrategia de desprestigio? ¿Argucias para confundir a la gente? ¿Señales incuestionables de desesperación? Ayer en la ciudad de Guadalajara se comenzaron a repartir volantes que, a simple vista, son propaganda de Enrique Alfaro. El rostro del candidato aparece en ellos y también su eslogan de campaña: “Ayúdanos. Queremos cambiar la historia, no repetirla”. Sin embargo, nada más mirarlos con un poco de detenimiento, uno se da cuenta que algo no cuadra, que algo anda mal: se pone el escudo del PRD en lugar del de Movimiento Ciudadano (este último partido postula al ex alcalde de Tlajomulco). Además, con una redacción deficiente y planteamientos banalizados y discriminatorios, se incluyen como “propuestas” las siguientes: “Por los que menos tienen. Redistribución de la riqueza, obligando a los malos empresarios a que paguen sus impuestos y paguen mejores sueldos. Por el Estado laico. Hacer cumplir la ley para que la Iglesia no intervenga en los asuntos del Estado y que se castigue a los sacerdotes violadores. Por las mujeres. Para que decidan sobre su propio cuerpo, despenalizar el aborto. Por la seguridad. Legalizar las drogas para resolver el problema del narcotráfico y la violencia. Por la diversidad. Legislar para que las parejas homosexuales pueden contraer matrimonio y adoptar hijos para formar su propia familia”.
Claramente los volantes que ayer se comenzaron a repartir en varias zonas de Guadalajara no son de Enrique Alfaro. Son apócrifos. La intención es muy evidente: confundir a los votantes y desprestigiar al ex alcalde de Tlajomulco.
¿Coincidencias?
Hasta el viernes pasado, el candidato del PRI a la gubernatura de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, había llevado su campaña electoral con cierta civilidad, sin denostar a sus contrarios. Sin embargo, el sábado pasado el príista se lanzó contra su adversario de izquierda, Enrique Alfaro. Dijo en un mitin: “Aquí en Tlajomulco se gobernó de manera irresponsable, generando todos los permisos a diestra y siniestra para un crecimiento desordenado. ¿A dónde quieren mandar a nuestros hijos? ¿A dónde van a mandar a nuestros niños si no se les da una atención prioritaria”. Agregó además que Tlajomulco se convirtió en un “tiradero de cadáveres”.
¿Es coincidencia que un día después de estas polémicas declaraciones se comenzaran a repartir los volantes apócrifos de Enrique Alfaro?
Finalidades
La propaganda tiene una doble finalidad: por un lado, desprestigiar a Enrique Alfaro planteando “propuestas” que, redactadas de la forma en que están, son agresivas, discriminatorias y poco analíticas. Y, por otro lado, busca confundir a la ciudadanía, pues Enrique Alfaro no es candidato del PRD, sino de Movimiento Ciudadano. Así pues, el dardo envenenado es doble.
¿Quiénes?
¿Quiénes redactaron la propaganda apócrifa? ¿Fue el PRI porque observa que Enrique Alfaro va avanzando en las encuestas que el propio tricolor manda hacer? ¿Fue el PRD que busca no ganar la gubernatura de Jalisco sino evitar el triunfo de Alfaro? ¿Fue el PAN que al verse ya en un indiscutible tercer lugar quiere recuperar votos a costa del segundo puesto y no del puntero? ¿Quién mandó elaborar y repartir esa propaganda? Lo único claro que es que alguien tiene miedo y temor: alguien experimenta angustia.