Verónica de Santos.- El excepcional actor John Malkovich presenta en el Teatro Diana La Comedia Infernal, un híbrido escénico de dramaturgia, autobiografía ajena y

Escena de la obra "La Comedia Infernal" protagonizada por John Malkovich. Foto cortesía de Olga Martschitsch
Verónica de Santos.- El excepcional actor John Malkovich presenta en el Teatro Diana La Comedia Infernal, un híbrido escénico de dramaturgia, autobiografía ajena y música barroca para dos sopranos y un actor que tendrá una única función este miércoles.
Tras casi tres años de exitosas giras internacionales, llega a nuestra ciudad la obra experimental basada en un personaje real, Jack Unterweger: asesino, escritor y reportero austriaco que a mediados de los años 70 fue condenado a cadena perpetua por asfixiar a una prostituta con su propio brasier. Tenía 24 años y una cara bonita. En Wikipedia, su biografía también incluye como ocupación la de womanizer, mujeriego.
Durante su condena, Unterweger escribió poemas, cuentos y una autobiografía que le trajeron cierta gloria literaria; la suficiente para que la cúpula intelectual de Austria pidiera su perdón y él saliera libre bajo palabra. Entre los solicitantes, la escritora Elfriede Jelinek es la más señalada, por su celebridad como Nobel de Literatura.
Entonces, Unterweger era considerado un ejemplo de rehabilitación social, un prodigio de arrepentimiento y corrección. Revistas y periódicos le encargaban artículos sobre el sistema penitenciario, criminalidad, reformación y, curiosamente, también sobre prostitución. Incluso fue conductor de un programa de televisión, y a causa del éxito de su autobiografía, una pequeña celebridad mezcla del perverso interés por su oscuro pasado, indulgente simpatía por su redención y admiración estética por su escritura encima considerada un prodigio dado que Unterweger no completó la educación básica.
Pero todo eso habría de caer como una gran farsa y quienes lo habían apoyando se arrepentirían llenos de vergüenza al descubrirse que una vez libre, Unterweger cometió al menos otros nueve asesinatos como el que lo había llevado a prisión la primera vez: prostitutas estranguladas con su brasier repartidas en los diversos países donde fue corresponsal.
En 1990, Unterweger fue convicto de nuevo, acusado de 11 homicidios, aunque sólo nueve de ellos lo condenaron otra vez a cadena perpetua. En 1994, al conlcuir el proceso y saber el veredicto, se suicidó ahorcado en su celda.
John Malkovich encarna al monstruo al tiempo que es coautor del proyecto junto al director dramático Michael Sturminger y el director de la orquesta Martin Haselböck, quien usa piezas de Vivaldi, Händel, Glück, Haydn y Mozart para tejer el retrato del asesino serial.
En su mensaje con motivo del 50 Día Mundial del Teatro, hace unas semanas, John Malkovich decía a sus colegas: “Que su trabajo sea potente y original. Que sea profundo, emotivo, contemplativo y único. Que nos ayude a reflexionar sobre lo que significa ser humano”.
La comedia infernal promete ser un ejercicio de todo lo anterior, además de una oprtunidad única de ver en acción a uno de los actores más prestigiosos de Estados Unidos tanto en las tablas como en la pantalla grande. Algunas de sus películas más conocidas son Desgracia (2008, dirigida por Steve Jacobs), Quémese después de leer (2008, por Ethan y Joel Coen), ¿Quieres ser John Malkovich? (1999, director: Spike Jonze) y Los gritos del silencio (1984, dirigida por Roland Joffé).
Según han contado en entrevistas, este proyecto nació de una charla en la que Martin Haselböck le comentó a Malkovich su incredulidad ante la abrupta división entre el mundo de la música clásica y el mundo del cine en Los Angeles: Hollywood y el Disney Concert Hall nunca se tocan. Hasta ahora.
Con el subtítulo “Confesiones de un asesino serial”, la única función de este espectáculo será este miércoles 18 de abril a las 21 horas en el Teatro Diana. Tiene una duración de 110 minutos y contará con subtítulos en español. Los precios de los boletos van de los 550 y a los mil 750 pesos, con un 30 por ciento de descuento a los primeros 300 boletos vendidos.