Carolina Gómez, Arturo Cano y Carlos García.- León, Guanajuato, 24 de marzo.- El actual papa Benedicto XVI estaba enterado de las conductas “criminales” y
Carolina Gómez, Arturo Cano y Carlos García.-
León, Guanajuato, 24 de marzo.- El actual papa Benedicto XVI estaba enterado de las conductas “criminales” y “patológicas” del “siniestro” fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, lo cual queda demostrado con los documentos que devela el libro La voluntad de no saber, presentado ayer en esta ciudad sede de la 23 visita pastoral del pontífice.
Fernando González, experto del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM añadió que si hubiese habido voluntad, siquiera alguno de los últimos pontífices hubiera podido conocer esos documentos y cambiar las cosas.
“Cualquiera que hubiera querido ver y pedir el dossier, siendo Juan Pablo II, Pablo VI o Juan XXIII”, indicó González, quien lamentó que teniendo la posibilidad de entrar al problema El Vaticano optó por “las maneras de escamotear, eufemizar, proteger, postergar, silenciar y transfigurar una historia de denuncia”.
En conferencia de prensa los autores de la obra expusieron que para que realmente la visita del máximo jerarca de la Iglesia católica a México pueda ser considerada histórica éste debería “reconocer públicamente su responsabilidad” en el ocultamiento de los casos de pederastia clerical, particularmente los relacionados con Maciel.
González, el ex sacerdote Alberto Athié, el experto en asuntos religiosos, Bernardo Barranco y la periodista Carmen Aristegui, aseguraron que Joseph Ratzinger debe emitir un mea culpa y comprometerse, como líder de la Iglesia católica y ex prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe –instancia que conoció de primera mano las denuncias por los abusos sexuales a menores– a tomar las medidas necesarias para que estas situaciones no vuelvan a suceder.
Ante el hecho de que el tema de la pederastia clerical no esté en la agenda del pontífice durante esta visita al país, los autores de la obra que saca a la luz la totalidad de 212 documentos del archivo Vaticano que dan cuenta de lo que sabía la institución desde 1944 y hasta 2002 sobre el caso Maciel, lamentaron que ni siquiera en el país en donde surgió la Legión de Cristo este asunto tenga un espacio en el devenir del Papa en México.
“La virtud que tiene el libro es que nos demuestra con documentos lo que sospechábamos: que El Vaticano ha mentido de manera sistemática sobre Maciel, nos muestra la secrecía que existe en la curia romana; estos documentos provienen de las entrañas del Vaticano”, señaló Barranco, quien calificó la ausencia del tema de la pederastia como una “gran error” y un “hueco” de la visita.
El catedrático del ITAM José Barba –quien coescribió el libro junto a González y Athié– señaló a través de un mensaje grabado que lo expuesto en la obra echa por tierra la declaración que el Papa expresó al periodista alemán Peter Seewald en la que aseguró que recién en el año 2000 la Iglesia comenzó a tener elementos del caso del fundador de los Legionarios. Recordó que incluso en 1998 él, junto a otras víctimas, denunció su caso ante instancias vaticanas.
Los autores remarcaron que La voluntad de no saber demuestra fehacientemente que Maciel “no puede ser explicado como un extraño personaje solitario, una especie de insólito accidente eclesial como de alguna manera lo declaró Benedicto XVI al referido periodista al cual le expresó: ‘lamentablemente hemos llegado con mucha lentitud y atraso a abordar estas cuestiones. De alguna manera estaban muy bien ocultas y sólo desde el año 2000 aproximadamente contamos con asideros concretos al respecto”.
El sociólogo Fernando González, uno de los investigadores que mejor conoce el caso Maciel y autor del libro Los Legionarios de Cristo, testimonios y documentos inéditos, comentó que todos los documentos los están subiendo a la página electrónica www.lavoluntaddenosaber.com.
Athié precisó que con toda esa información que El Vaticano tenía disponible hubiera podido intervenir y añadió que los legajos reafirman que Maciel “pudo hacer lo que hizo” gracias al apoyo de su “organización mafiosa” y el posterior “encubrimiento de la Santa Sede”.
Afirmó que los escritos ratifican que “Ratzinger está totalmente implicado en el caso Maciel”, pues lo conoció desde que fungía como prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe y añadió que si el Papa desea seguir el carisma de Pedro debe dar un giro en la actitud que ha tenido El Vaticano ante la pederastia y emprender una “limpieza absoluta de la curia” y entregar a los “criminales” y a sus encubridores a las autoridades civiles.
Aristegui, quien fungió como moderadora, señaló que Benedicto XVI debería “hacer valer los preceptos de la Iglesia a favor de la verdad” y “emitir un mea culpa liberador”. No obstante expuso que lo que frena esa posibilidad es que el actual Papa “cada vez que abre un cajón y busca algún mínimo de justicia y encontrar qué pasó, se encuentra consigo mismo”.
Antes Joaquín Aguilar, director de la Red de Sobrevivientes de Víctimas de Abuso Sexual de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés), sección México y Jesús Romero, otra víctima de la pederastia de sacerdotes lamentaron que sus peticiones para que el Papa se reuniera con víctimas no hayan sido escuchadas, a diferencia de lo que ocurrió en Australia, Malta, Portugal, Alemania e Inglaterra.
También señalaron que la mejor muestra de voluntad para poner un alto a la situación sería que el pontífice “rompiera el protocolo” y abordara el tema.
Barranco indicó que el hecho de que este tópico no esté en agenda es responsabilidad expresa de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), pues son las conferencias episcopales las que han servido de enlace en otros países para que el tema sea incluido en la agenda papal.