Los transgénicos y la apicultura: impactos en México

Jaime Morales Hernández.- En septiembre de 2011 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó sentencia sobre el caso de un apicultor alemán

Jaime Morales Hernández.-

En septiembre de 2011 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó sentencia sobre el caso de un apicultor alemán cuya producción de miel, fue afectada por polen de maíz transgénico, y determinó el etiquetado y la eventual prohibición de miel y de polen contaminados por transgénicos para el consumo humano. La medida se orienta a la protección del derecho a la salud y al derecho a la información de los ciudadanos europeos y es una clara señal de los consumidores globales, acerca de que productos no serán aceptados por sus riesgos hacia la población.
A inicios de este mes empresarios, indígenas, campesinos y cooperativistas de Yucatán se movilizaron en la Ciudad de México en protesta por la decisión de la Secretaría de Agricultura Ganadería, Pesca, Desarrollo Rural y Alimentación de autorizar a la empresa Monsanto la siembra piloto de 30 mil hectáreas de soya transgénica en los tres estados de la península de Yucatán. La siembra de esta enorme cantidad de tierra para el monocultivo significará la contaminación de las colmenas yucatecas y entraña, además, un enorme riesgo para los frágiles ecosistemas tropicales de Yucatán. Las extensiones masivas de soya transgénica han causado serios impactos ambientales, económicos y sociales como nos muestran las experiencias de Argentina, Brasil y Paraguay.
México es el tercer productor de miel a nivel mundial y el 40% de ella se produce en la península de Yucatán, sus tres estados exportan el 98% de su miel a la Unión Europea de la cual México es el tercer proveedor más importante. La apicultura en Yucatán forma parte de una larga tradición maya de aprovechamiento sustentable y de uso múltiple de los recursos naturales y de ella viven más de 25 mil familias campesinas y de origen indígena. La apicultura mexicana es un sector productivo y exitoso, y con muchos logros en sustentabilidad, responsabilidad social y competitividad globales.
El complejo tema de los cultivos transgénicos y el caso de sus impactos sobre la apicultura en Yucatán será una prueba muy importante para evaluar la sensibilidad del Estado ante los reclamos ciudadanos, empresariales y científicos fundamentados ya en las evidencias de los impactos económicos, ambientales y de salud de los transgénicos. La decisión de continuar autorizando la siembra de transgénicos en México –en el marco de la sentencia de la Unión Europea– ahora impacta a la apicultura y a las empresas del sector, pero en el corto plazo afectarán a la agricultura ecológica en México que actualmente presenta un crecimiento pujante y sostenido y que tiene a Europa como uno de sus mercados más importantes.
Las organizaciones yucatecas han presentado una demanda de amparo por la inconstitucionalidad de la decisión de permitir a Monsanto la siembra de soya transgénica en la península, y con ello defienden su modo de vida, sus territorios, sus recursos naturales, y son acompañados desde muchas tierras, su andar forma parte de los cotidianos esfuerzos de la sociedad civil mexicana, por construir alternativas.

  • Nereida Sanchez

    Vaya que es enorme el impacto que tienen los transgenicos, inclusive en areas que ni imaginamos…es un tema que se tiene que investigar muchisimo mas, y sobre todo informar a nosotros los ciudadanos de los afectos que tienen directa e indirectamente sobre nuestro ser y a nuestra madre tierra.

  • Eduardo Quintanar

    Lo peor del caso es que los transgénicos no vendrán a resolver absolutamente nada. No competiremos con los países productores de soya y por otro lado, solo se perjudicará una de las principales actividades de México. De entrada los productores de miel orgánica perderán su mercado y los convencionales ya comenzaron a tener problemas para la exportación.
    Una mala decisión con una tecnología que no resuelve nada, excepto crea nuevas problemáticas sociales y ecológicas. ¿Quiénes son los tomadores de decisiones? Deberíamos conocer sus nombres para responsabilizarlos de esta nueva situación: ¿Mayorga? ¿Elvira? ó los técnicos que deciden los permisos. Necesitamos transparencia.

La Jornada