Mi declinación a Tonalá fue por razones ajenas a mi voluntad, dice Sergio Chávez

Juan Carlos G. Partida.- A través de un comunicado, el diputado local Sergio Chávez Dávalos, quien supuestamente fue “levantado” el miércoles por un comando

Juan Carlos G. Partida.-

El diputado Sergio Chavez . La Jornada Jalisco. Foto: Hector Jesus Hernandez

A través de un comunicado, el diputado local Sergio Chávez Dávalos, quien supuestamente fue “levantado” el miércoles por un comando armado que lo amenazó de muerte a él y a su familia si se inscribía en la interna del PRI para contender por la alcaldía de Tonalá, afirmó que no ahondaría en los motivos que le impidieron registrarse, pero evitó negar la versión de que fue secuestrado.
“Quienes me conocen saben que soy un hombre de decisión y que mi convicción era contender, sin embargo las cosas –por causas completamente ajenas a mi voluntad– se dieron de otra forma”, afirmó.
El documento fue difundido a las 15 horas de ayer, 25 horas después de que cerraron los registros para las candidaturas a presidente municipal.
“En particular quiero precisar a quienes me han acompañado en este esfuerzo por contribuir al desarrollo del municipio de Tonalá que a pesar de la situación que me impidió acudir al registro como precandidato del PRI a la presidencia municipal, mis convicciones de servicio siguen siendo las mismas”.
Y agrega: “En relación con las versiones publicadas y difundidas en diarios locales y noticieros radiofónicos, considero prudente no comentar ni ahondar más al respecto.”
En el comunicado agradece a los tonaltecas que lo apoyaron, a quienes informa que retomará sus labores como diputado, y concluye con un último párrafo:
“En cuanto a los trabajos y decisiones partidistas, éstos siguen sujetos a los tiempos internos y constitucionales, por lo que en ese sentido sigo manteniendo comunicación permanente con la dirigencia de mi partido”.
El PRI Jalisco no ha emitido una posición oficial en relación a estos hechos, mientras la Procuraduría estatal negó que Chávez hubiera presentado una denuncia formal.

La Jornada