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Usted está aquí: martes 2 de febrero de 2010 Opinión El lobby

El lobby

RAÚL TORRES

Hoy el alcalde de Zapopan, Héctor Vielma, recibirá por parte del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), una copia del Informe sobre la situación de los derechos humanos en el estado en Jalisco 2009 que realizó esta organización con la ayuda de varios grupos de la sociedad civil, académicos, activistas y colectivos; la idea es hacer llegar este documento al presidente municipal de la ex villa maicera para que ponga especial atención en el apartado titulado “Comité Salvabosque, en defensa del bosque El Nixticuil” para que conozca el trabajo que desde hace años realiza Salvabosque en defensa de uno de los espacios naturales más importantes para el municipio y la ciudad.

“Para el Cepad y para los miembros del Comité Salvabosque Tigre II es importante compartirle la información contenida en este caso, particularmente por ubicarse el bosque El Nixticuil dentro de la jurisdicción del municipio de Zapopan y por tratarse de derechos colectivos en peligro de violarse en el caso que su administración apruebe el proyecto inmobiliario denominado Mirasierra. La información contenida en el artículo ha sido confirmada y avalada por investigadores, académicos y expertos en temas como los recursos naturales, el medio ambiente, el agua, entre otros; la cual se pone a su disposición para cualquier acto de gobierno que se pretenda realizar entorno al bosque del Nixticuil”, señala la carta que hoy llegará a manos de Héctor Vielma y de la que, gentilmente, se hizo llegar una copia a este espacio.

Desde la perspectiva de quien esto escribe, el hecho de que hoy miembros del Cepad y del propio Comité Slavabosque se presenten a entregar carta, informe y demás documentos al alcalde no es cosa menor, pues por un lado muestra las aplicaciones concretas que puede tener un documento con el informe que cada año (desde hace tres) presenta Cepad; y por el otro, habrá constancia de que, al menos, el nuevo alcalde tiene en sus manos el material suficiente para conocer la problemática de El Nixticuil y el valiente trabajo de un colectivo como Salvabosque, que igual le entra a apagar incendios forestales con su brigada comunitaria o se enfrenta y resiste los embates de fuertes intereses financieros que, al menos en el caso del Nixticuil, anteponen el interés particular por sobre le bien colectivo. Como ejemplos -para no dejar de poner nombres y apellidos- se pueden mencionar a la familia Leaño, dueña de la Universidad Autónoma de Guadalajara, y al grupo GVA, principal promotor del proyecto Mirasierra.

Si el alcalde Vielma hace caso al llamado de Cepad y Salvabosque, tendrá suficientes elementos para abrir el diálogo y, sobre todo, para no tener que utilizar la ridícula fórmula utilizada por su antecesor, el panista Juan Sánchez Aldana, quien ante la falta de honestidad para admitir las presiones inmobiliarias de quienes intentan fraccionar El Nixticuil, prefería asegurar que no sabía de los problemas en esa parte del municipio y que no sabía de la existencia de un colectivo tan activo e incómodo para él (y sus amigos) como Salvabosque.

“Chamaqueado”

En la pasada entrega de este espacio se hizo referencia a que en el Ayuntamiento de Guadalajara se hace una evaluación del trabajo de muchos de los que tienen contratos indefinidos para determinar su situación legal; en esa evaluación –decíamos aquí en aquella ocasión- se revisan las asistencias al trabajo, sin embargo, no hay forma de confirmar si los sujetos a escrutinio asistieron o no a su trabajo, simplemente porque en el Ayuntamiento no hay un mecanismo que así lo haga constar. Ese día mencionamos el caso particular de Marlene Alejandra Urzúa Velasco (hoy asesora del regidor panista Jorge Salinas), quien según la evaluación que hace la actual administración no tenía registrada ninguna asistencia desde el 16 de noviembre de 2009. No obstante, ante la duda y al no haber un mecanismo oficial y específico para confirmar esto, el que escribe se dio a la tarea de hacer lo que le recomendaron quienes laboran en las tripas de la sede del Ayuntamiento: “pregúntale a los otros asesores (priístas y panistas incluidos) para que te digan si viene o no, es la única forma de saber”.

Luego de las preguntas respectivas la primera observación de este Lobby es muy distinta a la del documento oficial que llegó a esta mesa, pues resulta que Urzúa Velasco asistía diariamente y a sus horas a laborar. Se desprenden entonces las conclusiones: la primera (“te chamaquearon”, dicen por esta redacción) es que algo están haciendo mal quienes realizan las supuestas evaluaciones en el Ayuntamiento.  La segunda es que lo hacen mal por ineficientes (por decir lo menos) o con toda la intención de justificar despidos.

 
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