Frutos prohibidos y Oscureció serán presentados en breve
Lecturas poéticas y una exposición pictórica serán la carta esta semana en Malasangre
Entre los eventos que el Centro Cultural Malasangre tiene programados para la presente semana, este día (jueves 22 de octubre) se realizará una lectura de obra poética por parte de Gabriel Govea; el viernes 23, dentro del programa Poéticas de la ciudad, dará lectura a parte de su obra el poeta conocido como Pato (Gustavo Hernández) y, para el sábado 24, se presentarán dos libros: Frutos prohibidos, del poeta guatemalteco Fernando Ortiz Moreira y Oscureció, de Samuel Acosta Aroche (ambos bajo el sello editorial Eugénesis), además de la inauguración de la exposición pictórica Al final, segar; sólo segar de la artista plástica Verónica Sandoval. Los eventos, en jueves y viernes, comenzarán a las 20:30 horas y, el sábado, desde las 20 horas; la entrada, por supuesto, es libre.
Para Ortiz Moreira, el poemario surge “de la necesidad de evocar el sentimiento hacia el mar” a través del “lenguaje de los amantes”, de manera que se alude a “la pasión encarnada por medio de la palabra” a modo de fruto prohibido. El libro está integrado por 45 poemas, en los que se retoma “el plano de las epístolas de San Pablo y El Cantar de los Cantares” para buscar “la simetría en el amor y la pasión, entre los seres humanos”, retomando la imagen del Génesis bíblico. En este sentido, recalca el poeta, en una época –como “la que vivimos”– en la que “nos estamos volcando por las nuevas tecnologías” hablar de poesía es “devolverle y otorgarle nuevamente al universo” un espacio “de metáforas y de belleza”.
El sello editorial Eugénesis, filial de Umbral Editorial (que se dedica a hacer libros de texto) que nace en 2004, es un proyecto que impulsa a creadores jóvenes y abre sus puertas a nuevos escritores que deseen publicar sus trabajos (de hecho, se presenta esta editorial de manera formal, hoy miércoles 21 de octubre por la noche, en el Ex Convento del Carmen).
Como ejemplo de lo anterior, está el segundo libro del joven autor Samuel Acosta (que llega a su segunda edición), que consta de 37 poemas cortos cuyo registro formal está influenciado por la poesía oriental, indica su autor, es especial por el haikú y el renga. El título refiere al instante “en que la noche va a caer” pero resta algo de luz, como “la certidumbre de disfrutar el último momento de claridad” (estableciendo, además, una analogía con los momentos de encuentro y desencuentro con la mujer amada). Ambos libros serán presentados por los escritores Héctor Viveros y Juan Comparán.
Por otra parte, la exposición de Verónica Sandoval, bajo el título de Al final, segar; sólo segar, viene a formar parte de “un proceso” –refiere la artista– en el trayecto “de lo que ha sido mi obra” y habla “del desperdicio que se hace de uno mismo” como ser humano, del “destrozarse entre sí”.
La oportunidad de exponer, asegura Sandoval, le ha servido “de empujón” para “concretar el material”; está integrada por seis cuadros (óleos sobre madera) y una instalación. Esta muestra individual, tras dos años sin colocar su trabajo en un espacio de galería, se inaugura el sábado tras la presentación de los libros mencionada.