El documental se presenta hoy en el Festival de Derechos Humanos en el Distrito Federal
Compaz de arena, de Natalia Armenta, ventana a la realidad de la República Árabe Saharaui
Aborda la lucha de los saharauis por recuperar su territorio y la libertad de su nación
El documental Compaz de arena, de la directora tapatía Natalia Armienta, se presenta hoy en la segunda edición del Festival de Derechos Humanos en el Distrito Federal. Ganadora del Galardón Moisés Huentelaf en el Festival Internacional de Cine de Pueblos Indígenas de Valparaíso, Chile, y del Premio Especial del Jurado, en Viña del Mar, la cinta aborda la situación actual de la República Árabe Saharaui Democrática, un país que lucha por recuperar su territorio y la libertad de su nación.
Además de ver las condiciones de vida de los saharauis, también se pueden apreciar las pinturas rupestres más antiguas del mundo, tradiciones, experiencias, la magia y sentimiento, envuelta en los coloridos paisajes del gran desierto del Sahara, al norte de África.
El equipo de cineastas mexicanos, encabezado por Armienta, logró atravesar los territorios liberados burlando 10 millones de minas, temperaturas de hasta 60 grados centígrados y poca comida para atestiguar las riquezas de un gran pueblo.
“No es que se me haya ocurrido (hacer el documental), sino que fue casual. Conocí al embajador del Sahara en un café y me invitó a tomar un té en la embajada y nos empezó a contar la situación de su pueblo. Platicó sobre el personaje del documental que se llama Belga, un poeta, guía de caravanas, que nunca se pierde, es como la representación cultural del pueblo. El embajador me apoyó para hacer la película. Cada quien del equipo consiguió su boleto y nos fuimos. Estando allá nos dieron hospedaje, coches, la comida, choferes”, contó la directora.
Si bien la directora carecía de un guión, sí tenía claro que quería rescatar la situación actual del país, que al dejar de ser colonia española y cerca de empezar a vivir su independencia, fue invadido por Marruecos.
“Cuando se independizan de España, los españoles se salen del territorio, pero los traicionan porque los invaden los marroquíes. Los saharauis estaban tan felices por su independencia que ni cuenta se dan y de repente se ven invadidos. Muchos de ellos pudieron salir al desierto y trataron de llegar a Argelia, país que les cedió un pedazo de tierra en lo que se resolvía la situación. Ellos se dan cuenta de que si se salen, pierden el territorio; entonces en la unidad se organizan y deciden que las mujeres y los niños se vayan al territorio cedido por Argelia y los hombres se regresaron, son los llamados hombres de negro, quienes empiezan a recuperar territorios, que son los territorios libres”, dijo.
“Marruecos dice hasta dónde van a llegar. Entonces pone un muro más grande que la Muralla China, 21 veces más grande que el Muro de Berlín, que parte el Sahara a la mitad y mina el territorio. LA ONU ha determinado que fue una invasión ilegal y prometió la autodeterminación. Pero eso fue hace 34 años y aún no ha sucedido. Ahora no hay guerra ni paz, pero a punto de volver a la guerra porque los saharauis están hartos de que no se cumplan las promesas.
“Los refugiados viven en campamentos y es chistoso porque ellos son nómadas y no les gusta vivir en campamentos para esperar la ayuda de las ONG. Lo que hacen es que una familia se divide y unos esperan en los campamentos y otros se van al desierto y luego se cambian. Viven en una especie de tiendas de campañas donde no hay nada dentro y ahí están esperando la ayuda, que llega cada vez menos.
“Hay 800 mil españoles que ayudan a los saharauis, ya sea acogiendo a los niños en los veranos, que viajan a España, o compran la música, las alfombras, para ayudarlos. Pero cada vez la ayuda llega menos porque es una guerra que no tiene difusión y ahí está detrás Francia y Estados Unidos porque en el Sahara hay litio, petróleo, oro, hay muchos intereses, entonces tratan de tapar la cuestión para que nadie lo sepa y aprovecharse de eso. Por lo tanto, cada vez hay más carencias y tienen problemas de desnutrición, ya no crecen tanto.
“El territorio libre está minado. Hay lugares en los que los saharauis se instalan porque hay plantas y ponen sus casitas. Pero muchas veces explota la mina y se quedan sin pies y sin manos”.
En el documental, Belga, un anciano de 77 años, poeta, de un metro 90 de altura es el guía que enseña al equipo de cineastas por dónde ir y cuáles son los aspectos interesantes del desierto.
“Estábamos sentados en una especie de zona militar y le fueron a llamar a Belga. De repente entra este hombre altísimo, con su vestimenta tradicional y con vitíligo. Cuando entró todos nos quedamos impactados porque su energía es muy fuerte. Él no habla español, apenas dijo unas cosas e inmediatamente nos empezó a guiar. Como buen nómada, él no espera instrucción y no espera a nadie. Simplemente hace lo que tiene que hacer. Nos llevó a recorrer pinturas rupestres, la montaña Tjina. El desierto está plano y de repente hay montañas y que es un lugar magnético. El sonido cuando gritas en el desierto corre y cuando llega a la montaña resuena. Tú estás parado ahí y de repente oyes un camello y volteas y no hay”.
Armienta refirió que las autoridades y los pobladores saharauis le pidieron que difundiera el documental y que se pueda estrenar en numerosos países del mundo para que la gente conozca su situación y los ayuden porque hasta ahora la guerra que viven “no tiene mucha difusión”.
“Quieren que la gente sepa lo que se está viviendo porque sería un impedimento para que los marroquíes acaben con ellos. Hay interés de parte de las autoridades porque se conozca el tema, incluso yo hablé con el presidente. Cada vez que presento la película doy unas hojas para que la gente firme a favor de la autodeterminación del Sahara. Les pido que se metan a la página www.compazdearena.blogspot.com o también www.todosconelsahara.com y en las dos se puede firmar por la autodeterminación del Sahara. Esta petición va directo a la ONU”.
Después de la proyección en la segunda edición del Festival de los Derechos Humanos, Compaz de arena, que también recibió apoyo del ITESO, se estrenará en DVD y parte de la ganancia de la venta se mandará para el Sahara.