La productora destacó el talento y su calidad humana; “se han tardado con el fideicomiso”
En Jalisco no hay pretextos para no hacer cine, considera Laura Imperiale
“Guadalajara tiene un desarrollo a nivel cinematográfico que permite que aquí haya una producción local, que tendrá la misma capacidad de competencia que tiene la del DF. Hay otras ciudades de México que no tienen esta capacidad. Además, prevalece una gran calidad humana que ayudará a convertir a esta ciudad en un centro de producción importante de cine”.
Lo anterior son conclusiones de la productora independiente de cine Laura Imperiale, quien vino a Guadalajara a trabajar en un taller de desarrollo de proyectos con guionistas, directores y productores de cinco largometrajes de ficción (El juego, Abracadáver, El fin del mundo, Se busca Donador y Gonzo), cuyos trabajos están en la etapa de búsqueda de financiamiento.
En entrevista, aseguró que en Jalisco “hay talento y por lo tanto no hay pretexto para no hacer cine. Saben producir, tienen técnica, saben trabajar los guiones con calidad buena, con estructura dramática. He visto cinco proyectos, pero sé que hay muchos más que no estaban listos para venir a los talleres. Sé que hay mucha efervescencia, mucha actividad cinematográfica.
“Los cinco proyectos son buenos, aún les falta desarrollo, pero cada uno de ellos es perfectamente filmable, están muy maduros, son profesionales y van a lograr producirse. Los guiones son leíbles, tienen una estructura dramática, tienen una estructura de guión sólida. Es decir, la materia prima, que es la creatividad de hacer un proyecto, existe”, agregó.
Además, “hay buen clima de trabajo, entre los cineastas se llevan bien y funcionan como equipo. Lo que veo es que desarrollan todo su proyecto en Jalisco, pero tienen que salir para conseguir financiamiento. Lo ideal sería que pudieran desarrollar y conseguir fondos aquí también, independientemente si también los consiguen de otros fondos. Yo creo que se han tardado en hacer el fideicomiso. En este momento el fideicomiso es necesario e importante”.
Imperiale, productora de las películas El crimen del padre Amaro y Nicotina, resaltó la importancia de la creación de un fideicomiso para Jalisco, porque “el dinero que se invierte en una película, a la sociedad le regresa multiplicado.
“Cualquier empresario cinematográfico te dice que necesita unas 10 películas producidas para que empiece a haber una cuestión revolvente. Lo que tendría que sopesar el fideicomiso, que está absolutamente comprobado, es que el dinero que invierte regresa a la sociedad multiplicado indirectamente. No pasa por las ganancias, sino por lo que significa en la redistribución social, generación de trabajo, impuestos para el Estado; es un monto de dinero que tendrá un beneficio multiplicado más allá de las ganancias concretas del cine. El fideicomiso existe si todos los años el Estado se compromete a invertir dinero, que con el tiempo debería de subirlo”, indicó.
“Una película para hacer su vida comercial lleva dos años. En su primer año tiene la mayor entrada, después tiene un remanente entre un segundo y un tercero. Primero se explota en su propio territorio y luego sale al exterior”, señaló.
Queremos ganar las pantallas
Imperiale destacó que el artículo 226 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, cuya finalidad es apoyar al desarrollo de la industria cinematográfica, ha incrementado las producciones mexicanas, con una calidad media buena y aceptable.
“La batalla ahora es por ganar las pantallas, que no es un problema de las películas si son buenas o malas, sino que es un problema de distribución. Vienen las grandes producciones gringas en verano y te sacan de las pantallas porque ellas vienen con más copias. Las etapas que las películas mexicanas pueden salir en los cines son muy pequeñas. Porque además lanzar una película necesita una inversión por lo menos de 60 a 100 mil dólares. Entonces ahora la batalla es ganar las pantallas, hay que crear un mecanismo por el cual el cine mexicano tenga acceso real a las pantallas, que no sea cuando sea el espacio libre”, dijo.
“Hay que repensar el negocio del cine, que es una industria y un negocio, porque tenemos que hacer que sea redituable para los productores mexicanos también. Lo es para los gringos porque ellos tienen un gran mercado en su país, recuperan en su país y luego en los demás. Nosotros tenemos que hacer que el mercado mexicano sea de recuperación inmediata y que el resto sea el plus que nos llega. Pero ahora cómo vamos a hacerlo si no tenemos las pantallas en dónde poner las películas”, concluyó.