Inconformes se manifiestan afuera del Guadalajara Country Club, que cobija torneo de la LPGA
No al golfazo: Movimiento en Defensa del Dinero Público y el Estado Laico
Los participantes en la protesta aclararon que no tienen nada en contra de Lorena Ochoa
“No… no… no nos da la gana, que Emilio regale nuestra lana”, fue la consigna que rompió con el protocolo que reinaba en el hoyo cuatro del campo del Guadalajara Country Club.
La protesta venía de una de las avenidas contiguas a la sede de la primera edición del Lorena Ochoa Invitational, de la LPGA. La pasividad se transformó en tensión. El público que cobijaba a la anfitriona, la número uno del mundo, en la primera ronda, se mordía los labios para no generar más ruido que pudiera desconcentrarla.
La cercanía del campo a la vía peatonal permitió a los integrantes del Movimiento en Defensa del Dinero Público y el Estado Laico, que su inconformidad en contra del millón 260 mil dólares que recibió el comité organizador de este torneo del erario (del Ayuntamiento de Guadalajara y gobierno del estado), llegara a oídos de la golfista mexicana, quien no pudo evadir ese entorno para poder tener un inicio brillante.
El silencio regresó para que Ochoa hiciera otro tiro, pero los manifestantes ya habían logrado irrumpir su tranquilidad. La tapatía no pudo ocultar que su mente no estaba en su juego en ese momento. Su rostro se desencajó e hizo una pequeña rabieta. Su primera ronda empezaba en picada.
“No falta quien proteste”, se escuchaba entre el público, en su mayoría socios del Guadalajara Country Club.
“El Peje protesta hasta cuando gana”, dijo otro de los aficionados que seguían a la jugadora tapatía.
En el interior del club corrían ríos de gente, en su mayoría de alto nivel adquisitivo, que no le daba crédito a la manifestación. Era una guerra de clases sociales.
“Cómo hay gente tan cerrada, no están viendo que este evento va a dar a conocer a Guadalajara”, decían.
“Deben tomar en cuenta todo lo que ha hecho Lorena, no puedo creer que esté pasando esto”, fue otro de los comentarios que se escucharon entre el murmullo del traslado de un hoyo a otro.
A temprana hora llegaron alrededor de 25 integrantes del Movimiento en Defensa del Dinero Publico y el Estado Laico, que agrupa a más de 20 organizaciones ciudadanas. Su intención era entrar al club y manifestarse en su interior. “Al fin estaba pagado con nuestros impuestos”.
En el ingreso principal fueron enterados de que había un costo y que sólo con boleto podían acceder. Se dieron los primeros roces con los elementos de seguridad, sin llegar a mayores.
Desde la zona peatonal continuó su protesta; entregaban las nuevas calcomanías con la leyenda “No al golfazo” y volantes con la cuenta que lleva hasta el momento el gobierno del estado en donativos: “Iglesia $76, 800,000.00, medios de comunicación $ 142, 102, 000.00 y sector privado 126, 000,000.00, para un gran total $344, 902,000.00”.
En la otra entrada, que es para el público en general, se instalaron cuatro de los quejosos, a quienes les enviaron dos antimotines por cada uno.
“Sabemos respetar, no vamos a forzar nada. Sólo queremos que a la gente le dé vergüenza venir aquí con el dinero del pueblo”, les respondió una señora, que estaba equipada con un palo de escoba y una bola de papel.
“Yo vine a jugar golf con nuestros impuestos y si no me dejan, que los regresen”, agregó.
Las consignas no eran en contra de Lorena Ochoa ni de su torneo, sino una respuesta más a una política de Estado de regalar los recursos públicos.
“Lorena Ochoa te felicitamos por tus triunfos no tenemos nada en tu contra, pero exigimos que el dinero del golfazo se devuelva y se utilice en crear fuentes de empleos, educación y en ayudar a quienes lo necesitan (no incluye al cardenal, a Petersen ni a Emilio, porque a ellos les sobra)”, decía una de sus pancartas.
–¿Va venir Emilio? Se preguntaban entre ellos.
–No acuérdate que está incapacitado porque le van a conectar el cerebro con la boca.
Bernardo Jaén, integrante del movimiento, explicó que su presencia a las afueras del Guadalajara Country Club tenía como fin repudiar “que el gobernador (Emilio González Márquez) siga derrochando dinero público para actividades privadas, como lo ha venido haciendo en más de dos años que lleva al frente del gobierno de Jalisco”.
“No estamos en contra de que se practique el golf, en lo que no estamos de acuerdo es que habiendo tantas necesidades en nuestro estado que cubrir, el gobierno del estado no ponga en su agenda temas que son fundamentales para los ciudadanos y sin embargo sí desvíe recursos públicos para la élite, como lo ha hecho para las televisoras, las empresas de electrónica y los organismos religiosos.
“Obviamente en una entidad que tiene tantas carencias, sabiendo que los recursos públicos son escasos, no es posible que se siga usando mal el recurso que viene de los impuestos que pagan todos los ciudadanos”, añadió el quejoso.
Después de acompañar en su salida a Lorena Ochoa, el alcalde Alfonso Petersen Farah declaró que “lamentablemente muchas decisiones no son adecuadamente compartidas”.
“Personalmente creo que el torneo es muy importante para nuestra ciudad, creo que el nombre de Guadalajara en este momento junto con el de Lorena está siendo visto en diferentes partes del mundo.
“Mi personal punto de vista es que vale mucho la pena la inversión y respeto el punto de vista de aquellos que consideran que no, pero pienso que Guadalajara tiene que pensar en grande y para eso debe tener un gobierno que colabora en las diferentes acciones y que se suma a las diferentes propuestas”, planteó el presidente municipal de Guadalajara, cuya administración destinó 260 mil dólares a este torneo.