Presentaron una denuncia a Emilio González Márquez
Acusan empleados a la CEA de tratarlos como delincuentes
De manera anónima, varios empleados de la Comisión Estatal del Agua (CEA) entregaron una denuncia al gobernador del estado, Emilio González Márquez, para hacerle de su conocimiento una serie de medidas impuestas por el personal directivo que rayan en lo absurdo y ofenden la dignidad humana.
El oficio está suscrito por Dulce María, un nombre ficticio que pusieron las inconformes para evitar represalias, aunque el domicilio que adjuntaron para recibir notificaciones sí es verdadero: Placeres número 803 de la colonia Jardines del Bosque, en Guadalajara.
En el escrito exponen sin ambages que a la llegada del ingeniero César Coll Carabias al frente del organismo los empleados son tratados como “delincuentes, como si se encontraran prisioneros, tanto es así que a la dependencia se le llama Almoloyita (sic)”.
El tema crucial de las quejas es que en el mes de septiembre de 2007 el organismo realizó varias modificaciones del horario a todo el personal que por alguna razón no estaba sindicalizado, imponiéndoles un horario quebrado de las 9 a las 14 horas y de 16 a 19, con la amenaza de despedirlos si no firmaban.
El cambio, dicen, afectó principalmente a las empleadas que son madres de familia, las cuales han tenido que abandonar a sus hijos por más de 11 horas, dejándolos al cuidado de terceros.
Destacan además que la mayoría de los jefes de departamento que ahora tienen el nombramiento de gerentes se conducen con despotismo, prepotencia y negligencia, entre ellos el ingeniero Jorge Heyser Beltrán y Claudia Olvera Escobedo, quien sobresale por su uso de palabras altisonantes.
“Sr. gobernador, le recuerdo que si bien estos gerentes tienen un puesto más importante que el resto de los empleados, en ningún momento tienen el derecho de poner como alfombra a sus subalternos”.
El viernes pasado, La Jornada Jalisco publicó el caso de María Guadalupe Gordián, quien fue despedida de la CEA por negarse a firmar un contrato individual, y también por su condición de persona discapacitada, según comentó la propia afectada.
Los inconformes relatan que el Sindicato Unico de Trabajadores de la Comisión Estatal de Agua (CEA), a cargo del químico técnico Isaac Filiberto Sánchez, ha permitido que se violenten los derechos de los trabajadores y ha admitido el hostigamiento y abuso de autoridad al obligar a los empleados a firmar un nuevo contrato individual.
Añaden que con el nuevo reglamento y la modificación del contrato colectivo de trabajo ya no existe ningún minuto de tolerancia y a los tres retardos se impone una sanción correspondiente a la suspensión de un día sin goce de sueldo.
“La mayoría de los empleados no cuentan con un vehículo personal y se tiene que hacer uso del transporte público (usted debe estar enterado que dicho transporte es de muy mala calidad) sin contar que otras dependencias cuentan con una tolerancia de 15 minutos después de su hora oficial de entrada”.
Finalmente, los suscritos cuestionan el incumplimiento al aumento salarial de un 6 por ciento a la base de empleados, autorizado a inicios de enero de este año.
“No es justo que usted Sr. gobernador sí justifique el aumento de sueldo y el bono que el Ing. Césra Coll se otorgó en enero de 2008 y sus empleados no hayan recibido ninguno de los dos aumentos”.