Jóvenes se manifiestan contra la guerra en Irak
Acallan en el Tianguis Cultural ecos de la violencia contra los emos
La bandera de las barras y las estrellas ayer se estrelló contra el piso. Recibió escupitajos y patadas. Fue pisoteada. Fue abandonada en el concreto de la Plaza Juárez este sábado en el Tianguis Cultural durante un evento organizado por asociaciones como Movimiento Humanista de Guadalajara como parte de una jornada internacional programada del 15 al 20 de marzo en contra de la invasión de Estados Unidos a Irak en 2003.
“Holanda y Ucrania ya avisaron que retirarían sus tropas en Irak”, dijo un joven al micrófono. Los aplausos no se hicieron esperar entre camisetas de bandas legendarias de rock como Kiss, chalecos con estoperoles al puro estilo punk y flecos en la cabellera, que dejaban ver la condición emo de algunos adolescentes.
Y es que ayer, en el Cultural, no sólo la violencia que sucede en el Oriente Medio fue la que se pidió parar. No. Acá, supuestos enfrentamientos entre punks y emos corrían por rumores como la mariguana a veces corre “a la derecha” entre algunos asistentes a este espacio contracultural.
e_SDLqEl emo es un reflejo de la sociedad, un muchacho que tiende a la depresión, a la melancolía, al vacíoe_SDRq, así describió a este adolescente, Silvia Reyes, del Movimiento Humanista.
El emo suele vestirse de negro y usar colores rosados. Un fleco en la frente, tapándole un ojo –a veces los dos– lo diferencian de las mohicanas de los punks. Tienen un aspecto andrógino y suelen llevar consigo algunas estampitas de historietas u otros productos pop.
Hace un par de semanas, en Querétaro, hubo una convocatoria para agredir a los emos de esa ciudad. Cientos de jóvenes contra un pequeño grupo de emos en la plaza principal de Querétaro.
“No queremos que se apropien del espacio, además parecen niñas”, según un testimonio de un joven que dice ser “tolerante al emo”, recabado por la televisora.
“¡Quiere llorar, quiere llorar!”, gritaban los queretanos contra un muchacho cuyo fleco lo identificó a leguas que era un emo. Y sí, la lágrima –pues dicen los emos, que son tales por “emocionales”–, aparece en el rostro del joven queretano.
A través de la conectividad por Internet, los rumores de que gente de Querétaro se juntaría en la Plaza Juárez para golpear a emos, fueron confirmados por la misma Silvia Reyes.
“Muchachos de la prepa 2 me dijeron que no querían venir al evento contra la guerra de Irak porque iba a venir gente de Querétaro”, mencionó. Querétaro y el Distrito Federal han sido bastiones anti emos, dijo la mujer.
Cerca de las cuatro de la tarde, una chica emo, con vestuario rosa, ojos delineados y un cabello rubio al micrófono pidió tolerancia entre abucheos de botas negras, pantalones entallados y cabellos de punta.
Antonio Robles uno de los organizadores del Tianguis Cultural, pidió respeto a metaleros, punks, emos, trasheros, skatos, gays, lesbianas, de todo.
“Antes no nos dejaban ni siquiera usar el cabello largo en trabajos, ni tatuajes. Aquí, quien sea Chiva, Atlas, metalero, cristiano, demócrata es bienvenido. Las puertas del Cultural se abren a toda expresión que ha sido marginada, reprimida. Vivimos en una sociedad conservadora, intolerante, así que pedimos respeto y tolerancia”, dijo el individuo de cabello largo que caía sobre una playera negra con el nombre de la banda brasileña de metal Sepultura.
“¡La verga!”, gritó un punk.
“Aquí debatimos con la fuerza de la razón, la violencia no tiene cabida”, dijo Robles y los abucheos callaron.
“¡No violencia es fuerza!”, gritó Silvia Reyes ante las decenas de jóvenes que marchaban de un lado a otro y pisaban la bandera estadounidense.
“¿Qué tiene que ver conmigo la guerra en Irak?”, se preguntaba minutos antes la misma Reyes ante el reportero.
Y contestó: “el simple hecho de que se maten, en un lugar lejano, seres humanos ya es para darnos cuenta de que el hecho sí tiene que ver con nosotros”.
Irak, a miles de kilómetros. Querétaro y el Distrito Federal, a cientos de kilómetros. La Plaza Juárez, en Guadalajara, a un par de kilómetros, a un par de cuadras.